El jueves 22 de marzo del 2018, el Papa Francisco ha nombrado tres nuevos jueces del Tribunal Eclesiástico de la Vicaría de la Ciudad del Vaticano. Uno de ellos es nuestro hermano Fray Robert LEŻOHUPSKI OFMConv.

Fray Robert nació el 7 de septiembre del 1974 en Gdansk, Polonia. En los años 1989-1993 ha frecuentado el Liceo Clásico y en los años 1993-1998 ha estudiado en la Universidad de Gdansk, donde consiguió graduarse en jurisprudencia.
Un año antes (1997) entró en la Provincia de San Maximiliano María Kolbe de la Orden de Frailes Menores Conventuales en Polonia (Gdansk). Emitió los votos perpetuos en el 2002 y fue ordenado presbítero en el 2004. Completó los estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Mayor de los Padres Franciscanos en Łódź Łagiewniki y se graduó en la Universidad Cardenal Stefan Wyszyński de Varsovia.
En 2008 consiguió el doctorado en derecho canónico en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.
En los años 2009-2012 enseñó en la Facultad de Teología de la Universidad Adam Mickiewicz de Poznań, como docente de derecho canónico. Al mismo tiempo ha sido responsable de la pastoral universitaria (comunidad “Porciúncula” del convento de los frailes).
En el 2012 partió para la misión en Kenia donde -además de realizar el ministerio misionero y pastoral en la Custodia de San Francisco de Asís- impartió lecciones de derecho canónico en diversas universidades y dirigió el departamento de derecho canónico en el Tangaza University College.
En el 2016 fue llamado a trabajar en el Tribunal de la Penitenciaría Apostólica del Vaticano.
Enseña derecho canónico (cuestiones de foro interno) en la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma.
Es asistente espiritual de la comunidad de familias “Equipe Notres Dames” y del grupo “Fe y Luz” en la espiritualidad de Jean Vanier.
Su pasión es el alpinismo y las excursiones en altas montañas, así como también el estudio de la historia.

El Tribunal Eclesiástico de la Vicaría de la Ciudad del Vaticano ha sido instituido el 21 de noviembre de 1987 por el Papa San Juan Pablo II, con el Motu Proprio “Quo civium iura”, para aquella parte del territorio de la diócesis de Roma que pertenece a la Ciudad del Vaticano. Funciona bajo el modelo de los tribunales diocesanos, pero los magistrados son nombrados por el Sumo Pontífice y la apelación contra sus sentencias puede ser llevado solamente por la Rota Romana.

La Redacción