{"id":27702,"date":"2020-09-28T10:00:29","date_gmt":"2020-09-28T08:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/ofmconv.net\/?p=27702"},"modified":"2020-09-27T20:46:13","modified_gmt":"2020-09-27T18:46:13","slug":"vivere-e-seguire-lettera-dei-ministri-generali-francescani","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ofmconv.net\/es\/vivere-e-seguire-lettera-dei-ministri-generali-francescani\/","title":{"rendered":"\u201cVivir y seguir\u201d. Carta de los Ministros generales franciscanos"},"content":{"rendered":"<p>A todos los hermanos de la Primera Orden, en la feliz ocasi\u00f3n de los ochocientos a\u00f1os de la Regla no bulada, nosotros, Ministros generales, os enviamos esta carta.<br \/>\nPara conmemorar con gratitud.<br \/>\nPara renovar con pasi\u00f3n nuestro seguimiento del Se\u00f1or Jes\u00fas en la forma de vida del hermano Francisco, como hermanos menores para la Iglesia y el mundo.<br \/>\nPara alabanza de Dios, \u00abque es todo bien, verdadero y sumo bien\u00bb (Rnb XXIII,9).<\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para iniciar<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Un aniversario m\u00e1s\u2026 \u00a1Que no sea como una visita obligatoria a un museo!<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong>En el 1221 se conclu\u00eda una de las muchas \u201chistorias\u201d que, en la tradici\u00f3n cristiana, han tenido como desenlace final la producci\u00f3n de un texto llamado \u201cregla\u201d. \u00bfCu\u00e1l es el \u201cg\u00e9nero literario\u201d en cuesti\u00f3n? Con toda probabilidad, la palabra \u201cregla\u201d suscita en nosotros una oleada interna de autodefensa, pues evoca en nosotros, m\u00e1s o menos de manera consciente, algo fijo y esquem\u00e1tico, probablemente tambi\u00e9n algo est\u00e9ril. Pero, si miramos bien, no es as\u00ed. Leyendo la <em>Regla no bulada<\/em> se tiene la sensaci\u00f3n de horizontes que se abren, de oportunidades que liberan el alma e introducen en el coraz\u00f3n una bocanada de aire fresco: \u00a1a distancia de 800 a\u00f1os!<\/p>\n<p>S\u00ed, han pasado ya 800 a\u00f1os y celebrar su \u201caniversario\u201d es inevitable. Y tambi\u00e9n ahora, en un instante, se abre paso otro pensamiento en nosotros, esta vez de rebeld\u00eda: \u201c\u00a1Otro aniversario! \u00bfPara qu\u00e9 sirve?\u201d. Probemos algo: sin dar anticipadamente una respuesta a la pregunta \u2013\u201c\u00bfpara qu\u00e9 sirve?\u201d-, dej\u00e9mosla en trasfondo. M\u00e1s bien busquemos evitar de celebrar esta conmemoraci\u00f3n con una actitud similar a la de uno que visita un museo sin que le importe, con vaga curiosidad tur\u00edstica, sin el m\u00e1s m\u00ednimo deseo de implicarse vivamente; a lo mejor s\u00f3lo porque \u201cse debe hacer\u201d, porque \u201cse trata de un museo famoso\u201d. En cambio, seamos unos \u201cturistas serios\u201d, que entran en un museo sabiendo que las obras de arte que contemplar\u00e1n ah\u00ed, no los dejar\u00e1n como eran antes de haber entrado. Est\u00e9monos ante la obra de arte que es la <em>Regla no bulada<\/em>; \u00a1una obra, desgraciadamente, sin fecha y sin autor!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>En continua escucha\u2026<br \/>\n<\/strong><strong>Pasajes de la vida seg\u00fan el Evangelio en la <em>Regla no bulada<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>De primera mano, sin fecha y sin autor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong>\u00a1Justamente as\u00ed! Hablamos de una obra que no cuenta con una fecha puntual y precisa; o mejor dicho: necesitar\u00edamos apuntar a muchas fechas, diversas fechas para trozos diversos del texto. El a\u00f1o 1221 es el momento en que tal proceso se detiene, la \u201cfecha \u00faltima\u201d, por as\u00ed decirlo. \u00bfY el autor es San Francisco? Ciertamente es \u00e9l quien hace latir el coraz\u00f3n de la <em>Regla<\/em>, quien inyecta en su tejido compositivo la linfa vital del Esp\u00edritu. Pero ser\u00eda mejor decir que se trata de una \u201cregla general\u201d, de una obra pensada y redactada en di\u00e1logo con los <em>hermanos<\/em> y con los <em>hechos<\/em>. Francisco de As\u00eds, anticipado a su tiempo, fue uno de entre aquellos que supieron dar voz a uno de los principios m\u00e1s eficaces del Papa Francisco: \u00abLa realidad es superior a la idea\u00bb (<em>Evangelii Gaudium,<\/em> nn. 231-233). De hecho, no tenemos en nuestras manos un texto normativo redactado en un escritorio, sino algo nacido en di\u00e1logo con la vida; m\u00e1s bien se trata, antes que nada, de un \u201cpedazo de vida\u201d m\u00e1s que de un \u201cpedazo de papel\u201d. De hecho, la palabra escrita busca dar una respuesta a preguntas que nacen de la escucha continua de la realidad concreta. Mejor a\u00fan, en la <em>Regla no bulada<\/em> reconocemos la genialidad de quien ha sabido captar \u201cde primera mano\u201d interrogativos reales y ofrecer respuestas eficaces. S\u00ed, muchas veces la genialidad consiste en tener la capacidad de captar las preguntas centrales, no abstractas, sino aquellas m\u00e1s candentes y experimentadas \u201cen carne propia\u201d, en primera persona, para darles una respuesta capaz de convencer; respuestas \u201cconvincentes\u201d no s\u00f3lo porque han sido \u201coportunas\u201d para ese momento en particular, sino porque han sabido convencer a otros -a lo largo de los siglos- para responderles en la misma longitud de onda. Despu\u00e9s de 800 a\u00f1os a\u00fan estamos aqu\u00ed, buscando responder en sinton\u00eda con aquellas intuiciones, \u00a1pues estamos \u201cconvencidos\u201d de que vale la pena!<\/p>\n<p>Lo que llama la atenci\u00f3n de esta obra de arte que es la <em>Regla no bulada<\/em>, es sobre todo su \u00edndole apasionada. Al leerla, inmediatamente entendemos que no dicta reglitas <em>para hacer cosas,<\/em> sino que busca delinear coordenadas <em>para vivir relaciones<\/em>. No es un texto <em>para escribas<\/em>, sino para <em>disc\u00edpulos<\/em> (cfr. Mt 13, 52). Y la relaci\u00f3n focal que desencadena al m\u00e1ximo su energ\u00eda vital es la relaci\u00f3n con el Se\u00f1or Jes\u00fas, saboreado realmente como tesoro de la propia vida. \u00a1Realmente saboreado! \u00a1Cuerpo y alma! Lo sabemos: el inicio de la <em>Regla no bulada<\/em> declara sin medias tintas que la regla y vida de los hermanos menores es \u00abseguir la ense\u00f1anza y las huellas de nuestro Se\u00f1or Jesucristo (Rnb I,1)\u00bb, vivir el Evangelio. Y cap\u00edtulo tras cap\u00edtulo se despliega una serie de indicaciones \u2013a veces sint\u00e9ticas, otras veces expresadas como con el coraz\u00f3n en la mano- con la finalidad de que se viva el Evangelio; y para vivirlo, San Francisco nos invita de muchas maneras a soltarlo todo, a liberarnos de aquello que nos estorba. As\u00ed es, pero s\u00f3lo si hemos experimentado el asombro y el consuelo del Se\u00f1or Jes\u00fas presente en nuestra vida, es que tiene sentido vivir \u00absin nada propio\u00bb (Rnb I,1); de otro modo ser\u00e1 triste pauperismo. \u00abPor consiguiente, ninguna otra cosa deseemos, ninguna otra queramos, ninguna otra nos plazca y deleite, sino nuestro Creador y Redentor y Salvador, el solo verdadero Dios, que es pleno bien, todo bien, total bien, verdadero y sumo bien, que es el solo bueno\u00bb (Rnb XXIII,9); ser\u00eda algo muy triste, a lo mejor nos dir\u00eda San Francisco con sus primeros frailes, si quisi\u00e9ramos \u201cvenderlo todo\u201d sin antes haber sido conquistados por la alegr\u00eda de un tesoro tal, que ha superado cada expectativa nuestra, el tesoro que es Jes\u00fas, el tesoro de aquella mirada inmensamente simp\u00e1tica que el Hijo de Dios dirige siempre a cada uno de nosotros, suscitando comuni\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>Espiritualidad y no espiritualismos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El esp\u00edritu del Se\u00f1or se aplica con empe\u00f1o a la humildad y la paciencia y a la pura y simple y verdadera paz del esp\u00edritu<br \/>\n<\/em>(Rnb XVII,15-15)<\/p>\n<p>Entre los \u201ccolores\u201d y las \u201ctonalidades\u201d m\u00e1s fascinantes de este texto se encuentra sin lugar a dudas su sencillez. Pero \u00a1cuidado!: no se trata de la banalidad de una simplificaci\u00f3n demasiado f\u00e1cil, sino de la aguda inteligencia de quien tiene en mano un hilo rojo capaz de brindar eficaz est\u00edmulo, capaz de dar unidad al todo. Entonces, lo que mantiene unido al entero cuerpo de la <em>Regla no bulada<\/em> parece ser justamente la centralidad unitaria de la vida en el Esp\u00edritu. \u00bfQu\u00e9 significa? \u00a1Aqu\u00ed tambi\u00e9n, primeramente quiere decir \u201cdi\u00e1logo con la vida\u201d! Francisco de As\u00eds no sabe de antemano qu\u00e9 cosa es el Esp\u00edritu Santo ni c\u00f3mo act\u00fae, sino que ser\u00e1 la misma dura tierra de la vida cotidiana quien le ense\u00f1ar\u00e1 a reconocer el timbre de la voz del Esp\u00edritu. La voz del Esp\u00edritu posee un timbre inconfundible y delicad\u00edsimo, \u00a1que San Francisco supo atentamente escuchar con fe m\u00e1xima! Y ha conseguido as\u00ed que la <em>Regla<\/em> pudiese custodiar y ofrecer \u00f3ptimos caminos a todos, para vivir precisamente as\u00ed, teniendo el Esp\u00edritu del Se\u00f1or. De esta manera podemos disponer de algunas fecundas indicaciones tambi\u00e9n para nosotros, despu\u00e9s de ocho siglos; indicaciones no espiritualistas, es decir no establecidas de antemano respecto a la vida, ideol\u00f3gicamente; sino espirituales, porque han sido \u201ccaptadas\u201d a partir de las vibraciones del soplo del Esp\u00edritu, respirado del mismo aire viviendo en medio de los seres humanos. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan estas indicaciones espirituales, al menos las m\u00e1s preciosas? Podr\u00edan ser resumidas en torno a algunos puntos centrales:<\/p>\n<ul>\n<li><em>Ordinaria concreci\u00f3n<\/em>: la <em>Regla no bulada<\/em> hunde sus dedos en la masa de la existencia, con sus fermentos a veces contradictorios y a veces prometedores; pero en todo caso, no se pierde en fr\u00edas normas determinadas, y su m\u00e1s grande preocupaci\u00f3n es la de atender y ocuparse de la vida en todas sus formas. \u00a1Le interesa el camino de la vida y no la preservaci\u00f3n obstinada de estructuras! Y aqu\u00ed tambi\u00e9n se podr\u00eda citar: \u00a1inicia procesos m\u00e1s que poseer espacios! (cfr. EG 223).<\/li>\n<li><em>Sin obsesi\u00f3n de aplausos<\/em>: de mil maneras \u2013y sobre este tema, a veces, pareciera que San Francisco nos hablase arrodillado- se nos exhorta atentamente a ser significativos, s\u00ed, pero sin ser presas de una significatividad como exhibicionismo. Bien sab\u00eda nuestro santo cu\u00e1n sutil y enga\u00f1osa es la l\u00ednea que las separa: hacerse ilusiones de \u201cestar viviendo el Evangelio\u201d porque muchos nos siguen, o por recibir muchos aplausos y muchos <em>likes<\/em> y <em>followers<\/em> en nuestras <em>redes sociales<\/em>. Se necesita vigilar con humildad, pues \u00abel esp\u00edritu de la carne quiere y se esfuerza mucho en tener palabras, pero poco en las obras; y no busca la religi\u00f3n y santidad en el esp\u00edritu interior, sino que quiere y desea tener una religi\u00f3n y santidad que aparezca exteriormente a los hombres\u00bb (Rnb XVII,11-12). A veces, el riesgo que se corre es el de llamar \u201cprofec\u00eda\u201d a aquello que s\u00f3lo es llamativo escaparate. Pero San Francisco lo sab\u00eda: la profec\u00eda no es un numerito, requiere mucha humildad, mucho temor\u2026 m\u00e1s que nada porque los profetas, generalmente, acaban mal.<\/li>\n<li><em>Una gran p\u00e9rdida de tiempo<\/em>: la <em>Regla no bulada<\/em> sobreabunda en el utilizo de palabras con tal de que los hermanos no sean avaros en gastar su tiempo en la oraci\u00f3n: \u00abPor lo tanto, hermanos todos, guard\u00e9monos mucho de perder o apartar del Se\u00f1or nuestra mente y coraz\u00f3n so pretexto de alguna merced u obra o ayuda. Mas en la santa caridad que es Dios, ruego a todos los hermanos, tanto los ministros como los otros, que, removido todo impedimento y pospuesta toda preocupaci\u00f3n y solicitud, del mejor modo que puedan, hagan servir, amar, honrar y adorar al Se\u00f1or Dios con coraz\u00f3n limpio y mente pura, que es lo que \u00e9l busca sobre todas las cosas; y hag\u00e1mosle siempre all\u00ed habitaci\u00f3n y morada a aqu\u00e9l que es Se\u00f1or Dios omnipotente, Padre e Hijo y Esp\u00edritu Santo\u2026\u00bb (XXII,25-27). Es esta una verdadera invitaci\u00f3n espiritual a la gratuidad, a la generosidad de habitar tiempos aparentemente est\u00e9riles, pero que realmente nutren la vida espiritual. Sin la obstinaci\u00f3n de esta fidelidad a la oraci\u00f3n, para San Francisco todo corre el riesgo de volverse una farsa o, en el mejor de los casos, un esfuerzo voluntarista vac\u00edo de alegr\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Contrarios al \u00abanti-Francisco\u00bb. \u00a1S\u00f3lo como hermanos!<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Custodiad vuestras almas y las de vuestros hermanos.<br \/>\n<\/em><em>Ninguno de los hermanos tenga potestad o dominio alguno, m\u00e1xime entre ellos<br \/>\n<\/em>(Rnb V,1.9)<\/p>\n<p>As\u00ed como hay un \u00abanticristo\u00bb (cfr. 1Gv 2,18), tambi\u00e9n existe un \u00abanti-Francisco\u00bb. \u00bfEs la dedicaci\u00f3n a la calidad de la vida fraterna lo que marca la diferencia? No s\u00f3lo la vida fraterna, sino ciertamente el cuidado o, al contrario, el desinter\u00e9s por vivirla. La <em>Regla no bulada<\/em> no escatima en exhortaciones para que el seguimiento de Jes\u00fas se viva desde la hermandad. Y se podr\u00eda aventurar a la formulaci\u00f3n, casi como una especie de \u201cdogma\u201d, de resumen que podemos sacar de entre las l\u00edneas del texto, de que: \u00a1nada es tan \u201canti-franciscano\u201d (bien podr\u00edamos decir anticristiano) como un estilo de vida que se forma y crece fuera de la pasi\u00f3n por los lazos fraternos, que son el alma-vida que debe custodiar!<\/p>\n<p>Francisco parece estar realmente decidido a despertar en nosotros un sano horror a cualquier forma de indiferencia hacia el otro; y bosqueja miles de modos, sacados de la misma vida, para mantener encendida en el coraz\u00f3n la convicci\u00f3n de que el otro es siempre una \u201cdeuda\u201d para nosotros, una voz que nos llama, alguien a quien no podemos negar nuestra atenci\u00f3n. \u00a1De mil maneras! Algunas de ellas, despu\u00e9s de tantos siglos, mantienen luminoso todo su encanto:<\/p>\n<ul>\n<li><em>Amabilidad sin falsedad<\/em>: un enemigo contra el que debemos luchar son las \u201ccaras largas\u201d, la obstinada cerraz\u00f3n, las poses fingidamente humildes (pero tediosas y opresivas). \u00abY gu\u00e1rdense de manifestarse externamente tristes e hip\u00f3critas sombr\u00edos; manifi\u00e9stense, por el contrario, gozosos en el Se\u00f1or, y alegres y convenientemente amables\u00bb (Rnb VII,16). \u00bfEntonces tenemos que sonre\u00edr siempre? \u00a1No se trata de eso! No se trata de convertirse en expertos en la falsificaci\u00f3n barata de sonrisas exhibidas a diestra y siniestra; pero s\u00ed ser\u00e1 imprescindible no dejarse tiranizar por el peso de los propios sentimientos, siempre en movimiento e inquietos. Siempre escucharemos a nuestro coraz\u00f3n cuando est\u00e9 triste, claro, pero sin que por ello debamos restregarles en la cara a los dem\u00e1s nuestra sombr\u00eda irritabilidad.<\/li>\n<li><em>Anestesia ante el \u201cdemasiado sensible\u201d<\/em>: muchas veces deberemos ir al encuentro de los \u201cleprosos\u201d, frecuentar personas dif\u00edciles y \u00e1speras. Tambi\u00e9n aqu\u00ed <em>la Regla no bulada<\/em> nos pone en guardia y nos invita a \u201canestesiar\u201d, a hacer callar esas voces que, en nosotros, nos llevar\u00edan a escapar lejos, a tomar distancia. La invitaci\u00f3n dirigida a los hermanos, en cambio, es a \u00abgozarse cuando conviven con personas de baja condici\u00f3n y despreciadas, con pobres y d\u00e9biles y enfermos y leprosos y los mendigos de los caminos\u00bb (Rnb IX,2). Ciertamente, la tarea se vuelve m\u00e1s dif\u00edcil cuando el hermano, de quien no debemos huir, es el pobre: es la voz que pone boca arriba mis planes, es la mano extendida que me obliga a idear formas de comuni\u00f3n in\u00e9ditas, son las llagas que no se quisieran mirar y que nos invitan a asumir una sensibilidad nueva (\u00a1esta vez sin absolutamente nada que anestesiar!): la sensibilidad del coraz\u00f3n compasivo de Jes\u00fas.<\/li>\n<li><em>Una osad\u00eda que hay que recuperar: aprender del sufrimiento<\/em>. Que la vida fraterna no sea para nada un camino sencillo y rom\u00e1ntico es algo bien sabido y presente en la <em>Regla<\/em>. Lo que llama la atenci\u00f3n, es que las dificultades vividas, a veces graves, Francisco las tome como oportunidades; \u00a1\u00e9l incluso dir\u00eda como \u201cuna gracia\u201d! El reto (\u00a1y esta vez s\u00ed que lo es!) es el de dejarse tocar dentro por las personas a quienes m\u00e1s se les teme o que m\u00e1s dan fastidio, sin tener que huir siempre de ellas; podr\u00eda ser que de ellas aprendamos algo nuevo, al menos una pizca de esa libertad que se disfruta cuando, quiz\u00e1s apenas balbuceando, logramos \u201cmorir para resucitar\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Menos de quien cuenta menos. Para hablar sobre \u201cminoridad\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Y ninguno se llame prior, sino todos sin excepci\u00f3n ll\u00e1mense hermanos menores<br \/>\n<\/em>(Rnb VI,3)<\/p>\n<p>Hermanos menores. He aqu\u00ed el nombre de pila que San Francisco quiso dar a quienes toman la decisi\u00f3n de fiarse y de vivir seg\u00fan esta Regla. \u00a1Minoridad! Palabra con mil significados e inimaginables facetas. \u00bfEs posible encontrar una f\u00f3rmula sint\u00e9tica que las encierre a todas? Muchos y eficaces son los intentos realizados en el esfuerzo por una s\u00edntesis. Y, sin ninguna pretensi\u00f3n de exhaustividad, probablemente se podr\u00eda proponer la hip\u00f3tesis de que la \u201cminoridad\u201d consiste en elegir querer contar \u201cmenos de los que menos cuentan\u201d. \u00a1Esta s\u00ed es profec\u00eda! Este s\u00ed es un n\u00facleo casi imposible de vivir, pero que mantiene intacta su capacidad de ponernos en guardia ante todo riesgo de grandiosidad o de posesi\u00f3n. \u00bfSe trata de una virtud?<\/p>\n<ul>\n<li>Con m\u00e1s raz\u00f3n, quiz\u00e1 deber\u00edamos decir que la minoridad no se trata tanto de una actitud asc\u00e9tica solitaria, es decir, de un conjunto de opciones comportamentales \u2013 con el riesgo de que sean mortificantes y restrictivas; de decisiones propias, cuasi buscando una \u201cperfecci\u00f3n interior personal\u201d. Es m\u00e1s bien un modo de estar en la vida; y en este sentido es un modo de estar en relaci\u00f3n con las personas, la creaci\u00f3n, con Dios. Menor es aquel que no se cansa nunca de reconocer, a todo pulm\u00f3n, que todo lo que existe proviene de Dios, y que no puede evitar vivir en \u201cestado de agradecimiento\u201d.<\/li>\n<li>Sinodalidad, discernimiento comunitario: son quiz\u00e1 algunas de las expresiones m\u00e1s comunes en la Iglesia de hoy. Lo sabemos: cuando se habla mucho sobre algo, es porque se resiente su ausencia, su urgencia. O tambi\u00e9n porque se tiene temor a ser verdaderamente sinodales o al hecho de que, discerniendo juntos, siempre debamos perder algo de nosotros mismos. Los t\u00e9rminos involucrados son t\u00e9rminos modernos; San Francisco no los conoc\u00eda ni los usaba y, sin embargo, las muy frecuentes referencias a las diversas formas de obediencia, encuentran espacio en la <em>Regla no bulada,<\/em> en un trasfondo de escucha y servicio rec\u00edprocos: \u00abpor la caridad del esp\u00edritu, s\u00edrvanse y obed\u00e9zcanse voluntariamente los unos a los otros\u00bb (Rnb V,14). Minoridad es tambi\u00e9n esto: no somos nosotros quienes creamos la \u201cverdad\u201d por nosotros mismos, sino que se nos da \u201cdesde fuera\u201d, al escucharnos mutuamente \u00abpor la caridad del esp\u00edritu\u00bb.<\/li>\n<li>La s\u00edntesis vital y efectiva de la minoridad quiz\u00e1 deber\u00edamos reconocerla en la l\u00f3gica de la expropiaci\u00f3n, que en la <em>Regla no bulada<\/em> aparece declinada seg\u00fan m\u00faltiples y complementarias perspectivas; todas ellas buscan cualificar la actitud de una persona que, para s\u00ed misma, no se guarda nada: restituir, donar, dar, alabar, agradecer, bendecir (Rnb XXIII).<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>En santa extroversi\u00f3n. Ir por el mundo<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Cuando vean que agrada al Se\u00f1or, anuncien la Palabra de Dios<br \/>\n<\/em>(Rnb XVI,7)<\/p>\n<p>Haberse ofrecido al Se\u00f1or, mejor a\u00fan, haberse abandonado enteramente a \u00c9l \u2013 \u00abY todos los hermanos, dondequiera que est\u00e9n, recuerden que ellos se dieron y que cedieron sus cuerpos al Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (Rnb XVI,10) \u2013 representa un movimiento constitutivo en la vida de los menores, llamados a alegrarse de su pertenencia al Se\u00f1or, no individualmente o buscando s\u00f3lo la comuni\u00f3n de esp\u00edritu intracomunitaria (siempre precaria); m\u00e1s bien siguiendo la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or a ser misioneros, a recorrer los caminos del mundo para anunciar la Palabra de Dios. En la <em>Regla no bulada<\/em> no se encuentran muchas palabras que digan en qu\u00e9 consista la predicaci\u00f3n; en ella no hallaremos ninguna instrucci\u00f3n anal\u00edtica sobre las \u201ccosas\u201d que deben decirse. Sin embargo, podemos estar seguros de que en la intenci\u00f3n de San Francisco est\u00e1 presente el deseo de favorecer una predicaci\u00f3n hecha de obras, sobre todo a trav\u00e9s de la renuncia a toda forma de pretensi\u00f3n o reclamo para con aquellos que encontrar\u00e1. El anuncio expl\u00edcito de la Palabra de Dios siempre ser\u00e1 importante, pero s\u00f3lo si somos conscientes de la responsabilidad que tenemos de no traicionar el Evangelio proclamado verbalmente, con nuestro modo de relacionarnos.<\/p>\n<p>Siendo a\u00fan m\u00e1s radicales, quiz\u00e1 no estemos lejos de la verdad al evidenciar un hecho presente en la <em>Regla no bulada,<\/em> de suyo liberatorio y sorprendente: muchas veces se anuncia el Evangelio sin decir o hacer nada, pero aceptando sin amargura la propia condici\u00f3n de pobreza, siendo todos llamados en primer lugar a recibir. Se anuncia el mensaje de salvaci\u00f3n mostrando, en carne propia, la radical condici\u00f3n de seres limitados: \u00abY porque todos nosotros, miserables y pecadores, no somos dignos de nombrarte, imploramos suplicantes que nuestro Se\u00f1or Jesucristo, tu Hijo amado, en quien bien te complaciste, junto con el Esp\u00edritu Santo Par\u00e1clito, te d\u00e9 gracias por todos como a ti y a \u00e9l os place\u00bb (Rnb XXIII,5).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Para concluir<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Un sello jam\u00e1s puesto<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>No bulada<\/em>: esta expresi\u00f3n sirve para especificar que nos encontramos frente a un texto que nunca recibi\u00f3 el sello de aprobaci\u00f3n oficial mediante bula papal, por muchas razones. Quiz\u00e1 valga la pena sacar provecho de tal carencia de bula para abordarla no s\u00f3lo como un dato formal o jur\u00eddico, sino tambi\u00e9n para valorizar su alcance existencial. Es decir, queremos agradecer al Se\u00f1or por habernos donado un testimonio \u2013m\u00e1s que un texto- que permanece \u201csin fronteras\u201d, siempre abierto y \u201cgenerativo\u201d. En teor\u00eda, la <em>Regla no bulada<\/em> no puede ser seguida, pero puede serlo en el tejido vivo de quien acoge, por \u00abdivina inspiraci\u00f3n\u00bb (Rnb II,1), la invitaci\u00f3n a vivir la propia fe en sinton\u00eda con la genialidad de San Francisco.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En medio de las muchas angustias de nuestro tiempo, compartiendo los afanes de tantos hombres y mujeres en las m\u00e1s diversas partes del mundo, no obstante, deseamos mantener encendida la llama optimista de la esperanza cristiana, acogiendo de coraz\u00f3n el \u00edmpetu agradecido de San Francisco que, en medio de las miserias del mundo, jam\u00e1s renuncia a bendecir al Se\u00f1or \u00abque es el solo bueno, piadoso, manso, suave y dulce, que es el solo santo, justo, verdadero, santo y recto, que es el solo benigno, inocente, puro, de quien y por quien y en quien es todo el perd\u00f3n, toda la gracia, toda la gloria\u00bb (Rnb XXIII,9).<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Invitamos a todos los miembros de la familia franciscana a unirse a nosotros para conmemorar la invitaci\u00f3n de San Francisco, expresada claramente en la <em>Regla no bulada<\/em>, a vivir una vida bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu de Dios, arraigada en la experiencia humana y abierta al amor y cercan\u00eda sorprendentes que Dios ofrece a quienes est\u00e1n dispuestos a permitirle a \u00c9l ser el centro de la vida toda.<\/p>\n<p>\u00a1Omnipotente, sant\u00edsimo, alt\u00edsimo y sumo Dios,<br \/>\nPadre santo y justo,<br \/>\nSe\u00f1or Rey del cielo y de la tierra,<br \/>\npor ti mismo te damos gracias! (Rnb XXIII,1).<\/p>\n<p><em>Roma, 4 de octubre de 2020,&nbsp; Solemnidad de San Francisco de As\u00eds<\/em><\/p>\n<p>Fr. Michael A. Perry<br \/>\n<em>Minister generalis OFM<\/em><\/p>\n<p>Fr. Roberto Genuin<br \/>\n<em>Minister generalis OFMCap<\/em><\/p>\n<p>Fr. Carlos A. Trovarelli<br \/>\n<em>Minister generalis OFMConv<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;<\/em><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"\/img\/galerie\/2020\/09-28-segrgen-lettera-mg\/2020_800_Rnb_cro.pdf\">Hrvatski &gt;&gt;&gt;<\/a><br \/>\n<\/em><\/strong><strong><em><a href=\"\/img\/galerie\/2020\/09-28-segrgen-lettera-mg\/2020_800_Rnb_fra.pdf\">Fran\u00e7ais &gt;&gt;&gt;<\/a><br \/>\n<\/em><\/strong><strong><em><a href=\"\/img\/galerie\/2020\/09-28-segrgen-lettera-mg\/2020_800_Rnb_deu.pdf\">Deutsche &gt;&gt;&gt;<\/a><br \/>\n<\/em><\/strong><a href=\"\/img\/galerie\/2020\/09-28-segrgen-lettera-mg\/2020_800_Rnb_por.pdf\"><strong><em>Portugu\u00eas &gt;&gt;&gt;<\/em><\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A todos los hermanos de la Primera Orden, en la feliz ocasi\u00f3n de los ochocientos a\u00f1os de la Regla no bulada, nosotros, Ministros generales, os enviamos esta carta. Para conmemorar con gratitud. 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