{"id":31059,"date":"2021-01-11T13:00:50","date_gmt":"2021-01-11T12:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/ofmconv.net\/la-missione-di-san-francesco-dassisi-e-dei-primi-frati\/"},"modified":"2021-01-11T19:33:38","modified_gmt":"2021-01-11T18:33:38","slug":"la-missione-di-san-francesco-dassisi-e-dei-primi-frati","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ofmconv.net\/es\/la-missione-di-san-francesco-dassisi-e-dei-primi-frati\/","title":{"rendered":"La misi\u00f3n de San Francisco de As\u00eds y de los primeros hermanos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos, deseo compartir con ustedes algunos materiales sobre la vocaci\u00f3n misionera de San Francisco. Describir\u00e9 la Europa medieval en general, delinear\u00e9 sint\u00e9ticamente la vida religiosa de la \u00e9poca y la situaci\u00f3n en las zonas no cristianas. En este contexto, podremos mostrar m\u00e1s claramente c\u00f3mo la Buena Nueva penetr\u00f3 en la vida de San Francisco para inspirarlo a \u00e9l y a sus primeros hermanos a convertirse en misioneros, abriendo as\u00ed un nuevo cap\u00edtulo de la misi\u00f3n en la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Fray Dariusz MAZUREK<br \/>\nDelegado general para la animaci\u00f3n misionera.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La misi\u00f3n de San Francisco y de los primeros hermanos<br \/>\n<\/strong><strong>1. Caracter\u00edsticas generales de la pastoral en tiempos de San Francisco<\/strong><\/p>\n<p>El siglo XIII fue un periodo en el que la pastoral consist\u00eda principalmente en la administraci\u00f3n de los sacramentos y en la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios. Sin embargo, el servicio sacramental dejaba mucho que desear, pues acontec\u00eda que \u2013especialmente en las grandes ciudades, donde, aunque hubiese varias iglesias, s\u00f3lo una era iglesia parroquial- los fieles no sab\u00edan d\u00f3nde pod\u00edan bautizar a sus hijos.<br \/>\nTambi\u00e9n, exist\u00eda la problem\u00e1tica sobre qui\u00e9n ten\u00eda el derecho al cuidado de las almas de los fieles, ya que cuando un gran n\u00famero de monjes pertenec\u00eda al estado clerical, es decir, cuando el proceso de clericalizaci\u00f3n de la vida mon\u00e1stica les permit\u00eda realizar \u201cla actividad pastoral\u201d, tambi\u00e9n comenzaban a surgir malentendidos entre dichos monjes y el clero diocesano, cuyo ministerio se limitaba sobre todo a los sacramentos. Y en cuanto a la predicaci\u00f3n, hay que decir que fueron sobre todo los obispos los que la realizaban. Los p\u00e1rrocos, en cambio, no tanto predicaban como le\u00edan los comentarios evang\u00e9licos para persuadir a los oyentes de que se arrepintieran.<br \/>\nSin embargo, cuando el pueblo de Dios escuchaba el Evangelio, se encontraba con la barrera del lat\u00edn o de argumentos redundantes, que m\u00e1s bien se parec\u00edan a disputas dial\u00e9cticas, pues los predicadores usaban palabras demasiado eruditas. No olvidemos que en ese momento la Iglesia estaba creciendo en poder, dando un antitestimonio en muchas dimensiones, entre otras cosas a trav\u00e9s del esplendor y la riqueza, y todo esto se convert\u00eda en alimento para los contestatarios.<br \/>\nS\u00ed, hab\u00eda un gran deseo de renovar la vida seg\u00fan el modelo de la Iglesia primitiva, pero los grupos her\u00e9ticos que surgieron en ese momento, aunque reunieran a personas deseosas de imitar a los Ap\u00f3stoles, declaraban desobediencia a la Iglesia romana. Estos grupos eran la verdadera aflicci\u00f3n de la Iglesia, sobre todo porque el clero no siempre era instruido, y los monjes, formados \u00fanicamente bajo el estilo de la estabilidad, no eran muy capaces para hacer frente a los desaf\u00edos de la \u00e9poca. El celo apost\u00f3lico mal encaminado, que en ese momento tocaba no s\u00f3lo al clero sino tambi\u00e9n a muchos laicos, puso a estos \u00faltimos en el camino equivocado. El bautismo fue concebido como un rechazo radical del mundo y el mundo mismo fue identificado con todo lo diab\u00f3lico. Los herejes eran gente pobre, es decir, se consideraban a s\u00ed mismo como tales y se sent\u00edan muy solidarios entre s\u00ed y con los dem\u00e1s pobres. Predicaban por los caminos, pero su doctrina era tan discordante con la ense\u00f1anza de la Iglesia, que al final fue precisamente esta doctrina la que contribuy\u00f3 al reconocimiento de estos movimientos como her\u00e9ticos. Con su aparici\u00f3n, evidenciaron que tener la autoridad derivada de la asunci\u00f3n de un oficio espec\u00edfico en la Iglesia para poder evangelizar, no era suficiente; se necesitaba, en primer lugar, vivir la Buena Nueva en primera persona, para s\u00f3lo entonces poder ser testigos de ella. Y esta era precisamente la acusaci\u00f3n que los herejes dirig\u00edan a los sacerdotes y a la jerarqu\u00eda de la Iglesia.<br \/>\nAnte esta situaci\u00f3n, las \u00d3rdenes mendicantes del siglo XIII deb\u00edan convertirse en una alternativa a estos grupos y, al mismo tiempo, en un contrapeso al esplendor y riqueza de la Iglesia y de la nueva clase social emergente, la burgues\u00eda, invadida mayoritariamente por el af\u00e1n de enriquecimiento. Los conventos de los religiosos mendicantes se ubicaban en las ciudades para poder realizar m\u00e1s f\u00e1cilmente el cuidado pastoral de la gente. Ten\u00edan sus representantes en las m\u00e1s importantes universidades. tambi\u00e9n se ocupaban de defender las verdades cristianas contra los herejes antes mencionados, de predicar entre los fieles y de difundir la fe entre los no creyentes.<br \/>\nFue en este ambiente que San Francisco de As\u00eds apareci\u00f3. No huy\u00f3 de \u00e9l, pero descubri\u00f3 que estaba llamado a anunciar la Buena Nueva como \u201cheraldo del gran Rey\u201d, primero con el testimonio de vida y, si el Se\u00f1or as\u00ed lo permit\u00eda, tambi\u00e9n con las palabras. Pero de esto trataremos en los siguientes n\u00fameros.<\/p>\n<p>Basado en:<br \/>\nESSER K., <em>Temas espirituales<\/em>, O\u00f1ate (Guip\u00fazcoa) 1980.<br \/>\nGEMELLI A., <em>Franciszkanizm<\/em>, Warszawa 1988.<br \/>\nK\u0141OCZOWSKI J., <em>Chrze\u015bcija\u0144stwo i historia. Wok\u00f3\u0142 nurt\u00f3w reformy chrze\u015bcija\u0144skiej VIII \u2013 XX wieku<\/em>, Krak\u00f3w 1990.<br \/>\nMIC\u00d3 J., <em>Los hermanos vayan por el mundo. <\/em><em>El apostolado franciscano<\/em>, SelFr 62 (1992) 213-238.<br \/>\nORLANDIS J., <em>La Iglesia antigua y medieval<\/em>, in: <em>Historia de la Iglesia<\/em>, vol. I, Madrid 1982.<br \/>\nROCHA M., <em>San Francisco. El profeta de As\u00eds<\/em>, SelFr 16 (1977) 19-27.<\/p>\n<p><strong>Para mayor informaci\u00f3n sobre las misiones, visita la p\u00e1gina facebook:<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/AnimazioneFrancescana\/\">https:\/\/www.facebook.com\/AnimazioneFrancescana\/<\/a><\/p>\n<p><strong>Cuenta de Instagram del Secretariado para las misiones:<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/sgam_ofmconv\/\">https:\/\/www.instagram.com\/sgam_ofmconv\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Queridos hermanos, deseo compartir con ustedes algunos materiales sobre la vocaci\u00f3n misionera de San Francisco. Describir\u00e9 la Europa medieval en general, delinear\u00e9 sint\u00e9ticamente la vida religiosa de la \u00e9poca y la situaci\u00f3n en las zonas no cristianas. 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