{"id":37865,"date":"2021-09-06T09:30:06","date_gmt":"2021-09-06T07:30:06","guid":{"rendered":"https:\/\/ofmconv.net\/vi-i-i-francescani-e-dante\/"},"modified":"2021-09-06T20:54:24","modified_gmt":"2021-09-06T18:54:24","slug":"vi-i-i-francescani-e-dante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ofmconv.net\/es\/vi-i-i-francescani-e-dante\/","title":{"rendered":"VI\/I. LOS FRANCISCANOS Y DANTE"},"content":{"rendered":"<p><strong>El asunto sobre los restos<\/strong><\/p>\n<p>Con su muerte en Ravena -como escribe Bocaccio en su <em>Trattatello in laude di Dante<\/em>&#8211; \u00aben el d\u00eda en que la Iglesia celebra la exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz\u00bb (XIV), se inicia una nueva p\u00e1gina de su historia, empezando por la custodia de su cuerpo, pero obviamente no s\u00f3lo eso.<br \/>\nComo escribe el proprio Bocaccio, el difunto, revestido \u00abcon ornamentos po\u00e9ticos\u00bb, fue llevado por los ciudadanos m\u00e1s ilustres \u00abal lugar de los Hermanos Menores\u00bb (XV), en la antigua Bas\u00edlica neoniana de San Pedro Mayor, conocida popularmente como San Francisco y hoy tambi\u00e9n como \u201cla iglesia de Dante\u201d, donde se celebraron sus funerales. As\u00ed, el cuerpo del sumo Poeta fue sepultado en la zona del cementerio adyacente, en el lado norte de dicha iglesia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37850\" aria-describedby=\"caption-attachment-37850\" style=\"width: 696px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37850\" src=\"https:\/\/ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-1.jpg\" alt=\"\" width=\"696\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-1.jpg 696w, https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-1-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37850\" class=\"wp-caption-text\">Reconstrucci\u00f3n gr\u00e1fica de la iglesia de San Pedro Mayor (vulgo San Francisco,<br \/>con la arcada cudrangular a la derecha llamada \u201cde Braccioforte\u201d) y, en primer plano, el p\u00f3rtico,<br \/>en cuyo extremo izquierdo, contra el muro del claustro del Convento, fue enterrado Dante Alighieri en 1321.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pero pronto comenz\u00f3 una disputa entre Ravena y Florencia por los restos pues, habiendo \u201credescubierto\u201d Florencia a su ciudadano gracias a la propaganda de Bocaccio, comenz\u00f3 a reclamarlos. Se sabe que, ya en 1429, el Ayuntamiento de Florencia present\u00f3 dicha solicitud a la familia <em>Da Polenta<\/em>, los se\u00f1ores de Ravena. Los intentos se hicieron m\u00e1s insistentes en 1515, cuando Le\u00f3n X, cuarto hijo del se\u00f1or de Florencia Lorenzo \u201cel Magn\u00edfico\u201d de\u2019 Medici, ocupaba la c\u00e1tedra de Pedro. El Centro Dantesco de Ravena conserva un aut\u00f3grafo de Girolamo Benivini, humanista florentino, fechado entre los a\u00f1os 1514-1515, con el borrador de una carta que Lucrecia de\u2019 Medici (1470-1553), hija mayor del Magn\u00edfico, debi\u00f3 copiar, o hacer copiar, y luego enviar a su hermano el Papa, se\u00f1or de Ravena, ya que la ciudad hab\u00eda pasado bajo el dominio pontificio en 1509, para obtener el retorno de los restos de Dante a Florencia.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>De una carta del Cardenal Pietro Bembo (1470-1547), fechada el 1 de junio de 1515, se desprende que el Pont\u00edfice ya hab\u00eda dado su aprobaci\u00f3n, adhiri\u00e9ndose as\u00ed a la conocida petici\u00f3n de la Academia \u201cMedicea\u201d. Sin embargo, a pesar de la insistencia de los florentinos. Nada ocurri\u00f3 hasta que, el 20 de octubre, dicha Academia envi\u00f3 al Papa un Memorandum firmado por Benivieni y Miguel \u00c1ngel, entre otros, comprometi\u00e9ndose a construir la tumba en un lugar honorable de Florencia.<br \/>\nAprovechando, con toda probabilidad, que los gobernantes de Ravena hab\u00edan sido en ese momento relegados en Cesena por la oposici\u00f3n a nuevo impuesto establecido por el gobierno pontificio a su ciudad, se decidi\u00f3 finalmente llevar a cabo el plan cultivado. Pero para entonces ya era demasiado tarde.<br \/>\nCuando los franciscanos se enteran de que el Papa permite a los florentinos sacar los restos del arca y trasladarlos a Florencia, descienden cautelosamente y en secreto de las celdas remotas al claustro principal. Se detienen contra la pared, en el punto al que corresponde el sepulcro de Dante, y comienzan a golpear y quitar los ladrillos. El martilleo resuena bajo las b\u00f3vedas y como una angustia atenaza el alma de los que observan la obra. Se perfora la primera pared; luego, aquella en la que se entierra parcialmente el \u201carca p\u00e9trea\u201d; finalmente, resuena el m\u00e1rmol sepulcral. Los primeros golpes de cincel ya abollan el arca, y el silencio de la gente de alrededor aumenta. El cincel ha penetrado y el agujero debe ser ampliado. El trabajo contin\u00faa y la ansiedad aumenta. La mirada y la mano del artesano, iluminadas por una vela, pueden penetrar en la urna, de la que se extrae una peque\u00f1a parte del esqueleto. La presencia de los restos mortales del divino poeta despierta en los labios de los frailes una oraci\u00f3n por los muertos, que murmuran suavemente entre los arcos. Con una p\u00e9rtiga fina y un hierro, se sacan los huesos m\u00e1s alejados del agujero. Por fin sujetan el cr\u00e1neo; pero el cr\u00e1neo no pasa por la abertura demasiado estrecha, y ser\u00eda mejor romperlo. \u00a1Jam\u00e1s! \u00a1Que se ampl\u00ede la abertura, que se rompa el sarc\u00f3fago, pero que permanezca intacta la caja, o m\u00e1s bien el \u00abprecioso cofre\u00bb en el que viv\u00eda el cerebro que imagin\u00f3 los reinos de ultratumba en el poema inmortal! El trabajo del cincel vuelve a resonar; la mano del obrero vuelve a entrar y mientras todos esperan (casi conteniendo la respiraci\u00f3n), el cr\u00e1neo logra salir del oscuro y h\u00famedo l\u00f3culo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37849\" aria-describedby=\"caption-attachment-37849\" style=\"width: 340px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37849\" src=\"https:\/\/ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-2.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"608\"><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37849\" class=\"wp-caption-text\">Imagen del siglo XIX que muestra el claustro del antiguo Convento franciscano de Ravena donde, en el siglo XVI, los hermanos perforaron un agujero para sacar de la tumba, apoy\u00e1ndose en el lado opuesto, los restos de Dante.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El trabajo de rescate se ha completado; el monasterio vuelve a caer en su silencio, y los restos \u00f3seos de Dante Alighieri se conservan en Ravena.<\/p>\n<p>As\u00ed, Corrado Ricci, que en su c\u00e9lebre <em>El \u00faltimo refugio de Dante<\/em> \u00abreconstruye en su imaginaci\u00f3n la conmovedora escena del traslado de los restos \u00f3seos\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, estima que el acontecimiento tuvo lugar entre 1515 y 1519: \u00abNo parece posible, sin embargo, poner un l\u00edmite mayor a este, y conjeturar que fue en 1519, tras el <em>Memorial<\/em>; porque bien puede ser que la noticia de la primera concesi\u00f3n de Le\u00f3n X llegara tambi\u00e9n a Ravena, para la que se escribieron dos cartas de junio de 1515, y que aconsejara a los frailes de San Francisco que sacaran los restos del sepulcro\u00bb<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue como los frailes -como escribe Ricci &#8211; \u00absalvaron tanto tesoro en Ravena\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero no sabemos qu\u00e9 les movi\u00f3 realmente, qu\u00e9 motiv\u00f3 su oposici\u00f3n al traslado de los restos \u00f3seos de Dante a Florencia, donde \u00e9l esperaba volver para obtener la corona de poeta en el \u00abbello San Juan\u00bb (<em>Inf. <\/em>XIX 17), donde hab\u00eda sido bautizado (cfr. <em>Par.<\/em> XXV 7-9), so\u00f1ando con un final glorioso de su exilio pol\u00edtico gracias a su poema.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_37845\" aria-describedby=\"caption-attachment-37845\" style=\"width: 1466px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37845 size-full\" src=\"https:\/\/ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1466\" height=\"723\" srcset=\"https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3.jpg 1466w, https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3-300x148.jpg 300w, https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3-1024x505.jpg 1024w, https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3-768x379.jpg 768w, https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3-696x343.jpg 696w, https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3-1068x527.jpg 1068w, https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3-852x420.jpg 852w, https:\/\/www.ofmconv.net\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Dante-3-324x160.jpg 324w\" sizes=\"auto, (max-width: 1466px) 100vw, 1466px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37845\" class=\"wp-caption-text\">Caja en la que se encontraron los restos de Dante el 27 de mayo de 1895, conservada en el Museo Dante de Ravena. En la tapa, la inscripci\u00f3n \u00abDantis ossa a me Fra Antonio Santi hic posita anno 1677 die 18 octobris (Los huesos de Dante fueron depositados por m\u00ed Fray Antonio Santi en 1677 el 18 de octubre)\u00bb (en el interior, en cambio, est\u00e1 escrito: \u00abDantis ossa a me denuper revisa die 3 junii 1677 &#8211; Los huesos de Dante fueron recientemente revisados por m\u00ed el 3 de junio de 1677\u00bb).<\/figcaption><\/figure>\n<p>Desde su \u201crobo\u201d, los huesos muy probablemente se mantuvieron en el Convento, hasta que lo sepamos con certeza. Seguramente estaban all\u00ed en 1677 cuando Fray Antonio Santi (1644-1703), superior y canciller de la comunidad de Ravena, hizo un doble reconocimiento certificado, con grandes caracteres en tinta negra, sobre la caja de madera en la que se encontraron posteriormente los mismos huesos. Sin embargo, se decidi\u00f3 esconderlos ciertamente antes de 1810 cuando, siguiendo las leyes napole\u00f3nicas que suprimieron las \u00f3rdenes religiosas y tomaron sus posesiones, los frailes tuvieron que abandonar el Convento de Ravena. Pero los enterraron no muy lejos, bajo el umbral de una puerta amurallada, a pocos pasos de la nueva tumba construida entre 1780 y 1782 por voluntad del Cardenal legado Luigi Valenti Gonz\u00e1ga y en un proyecto del arquitecto de Ravena Camillo Morigia, tal vez con la esperanza de poder recuperarlos en un futuro no lejano y m\u00e1s favorable. Pero la devoluci\u00f3n no fue inmediata y el recuerdo de los huesos se perdi\u00f3 hasta que, el 27 de mayo de 1865, durante unas obras de restauraci\u00f3n del templo y ordenaci\u00f3n del recinto adyacente con motivo de las celebraciones de la ciudad por el VI centenario del nacimiento del Poeta, afortunadamente fueron reencontrados. Grande fue la alegr\u00eda y solemnes las celebraciones al final de las cuales, los huesos fueron colocados finalmente donde todav\u00eda hoy est\u00e1n.<\/p>\n<hr>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Gino Zanotti, <em>La biblioteca del Centro Dantesco in Ravenna. Dai manoscritti alle edizioni del Settecento <\/em>(La biblioteca del Centro Dantesco de Ravena. De los manuscritos a las ediciones del siglo XVIII)<em>, <\/em>Ravenna, Longo, 2001, pp. 52-53.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 8pt;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Corrado Ricci, <em>L\u2019ultimo rifugio di Dante (El \u00faltimo refugio de Dante), <\/em>nuova ed. con 47 ilustraciones, pr\u00f3logo y ap\u00e9ndice de actualizaci\u00f3n a cargo de Eugenio Chiarini, Ravenna, Ediciones Dante de A. Longo, edici\u00f3n del 1965, p\u00e1gs. 404-405.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 8pt;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Ibid. <\/em>p. 403<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 8pt;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Corrado Ricci, <em>cit.<\/em>, p. 404.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 8pt;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cfr. Giuseppe Ledda, <em>Dante poeta dell\u2019esilio (Dante, poeta del exilio), e<\/em>n \u00abIBC\u00bb XXIII, 2015, 3 (online en la <a href=\"http:\/\/rivista.ibc.regione.emilia-romagna.it\/xw-201503\/xw-201503-a0010\">p\u00e1gina<\/a> de rivista.ibc.regione.emilia-romagna.it).<\/span><\/p>\nngg_shortcode_0_placeholder\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El asunto sobre los restos Con su muerte en Ravena -como escribe Bocaccio en su Trattatello in laude di Dante&#8211; \u00aben el d\u00eda en que la Iglesia celebra la exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz\u00bb (XIV), se inicia una nueva p\u00e1gina de su historia, empezando por la custodia de su cuerpo, pero obviamente no s\u00f3lo eso. 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