Mientras nos acercamos a la conclusión del Año Jubilar dedicado al VIII Centenario del Cántico de las Creaturas de San Francisco, la Familia Franciscana de Burkina Faso recorre con alegría un camino lleno de iniciativas espirituales y ecológicas que han encarnado de manera concreta el espíritu del Pobrecillo.
La primera fase de este recorrido tomó la forma de jornadas de reforestación, realizadas a lo largo de todo el Año Jubilar 2025 y distribuidas en diversas regiones del país: el 19 de julio en Bobo‑Dioulasso, el 26 de julio en Korsimoro, el 2 de agosto en Koupéla y Thyou, el 23 de agosto en Ouagadougou y el 30 de agosto en Tenkodogo, en un itinerario que atravesó Burkina Faso hasta llegar también a Yagma, con la presencia de numerosas autoridades religiosas, tradicionales y gubernamentales. Cada árbol plantado fue vivido como una oración encarnada, un gesto concreto de conversión ecológica y un acto de esperanza para el cuidado de nuestra casa común, renovando el compromiso franciscano de vivir en paz, fraternidad y responsabilidad hacia la naturaleza.
En continuidad con esta dinámica jubilar, el sábado 18 de octubre de 2025 tuvo lugar una gran Noche de Oración y Cantos por la Cohesión y la Paz en el Estadio Municipal de Ouagadougou. La vigilia, marcada por un auténtico espíritu de fraternidad universal, reunió a más de seis mil fieles procedentes de diversas confesiones religiosas y regiones del país. La velada se abrió con una solemne oración por la paz y la reconciliación nacional, seguida de las intervenciones de los representantes de la Religión Tradicional, de la Liga Islámica por la Paz, de Su Eminencia el Cardenal Philippe OUÉDRAOGO y del Presidente del Comité Organizador, Fray Joseph KADSONDO OFMConv. Todos compartieron un profundo deseo de ver renacer a Burkina Faso en la paz, la fraternidad y la unidad.
Costa de Marfil ofreció un aporte fraterno internacional con la presencia del grupo “Sacré Coeur de Jésus” y del artista Guy Christ ISRAËL. Los coros franciscanos y varios artistas cristianos y musulmanes, entre ellos la Hermana Anne Marie KABORÉ, el Padre Jean Paul BARRO, el Dr. ABDALLAH, Alexandre KAFANDO, Zétie DANIEL y los coros Saint Camille, La Rotonde, Saint François d’Assise y la Sinfonía Franciscana, animaron la noche con alabanza, música y oración, creando un sentido tangible de comunión y unidad espiritual.
Esta noche excepcional fue un testimonio vivo del diálogo interreligioso y de la fraternidad universal, reuniendo a católicos, musulmanes, protestantes y autoridades de la Religión Tradicional Africana, signo concreto de un Burkina Faso unido en su rica diversidad.
Arraigada en el carisma de San Francisco de Asís, esta celebración elevó con fuerza el mensaje evangélico: “Donde haya odio, que yo lleve el amor; donde haya división, que yo lleve la unidad”. Con este espíritu, la Familia Franciscana de Burkina Faso confía al Señor el deseo de seguir sembrando paz en los corazones, hacer florecer la fraternidad en las comunidades y cultivar la esperanza en la Nación, mientras el camino del Año Jubilar del Cántico se acerca a su conclusión.
Delegación provincial en Burkina Faso.








