Fray Stanisław OLBRYCHT, de Lima (Perú), Fray Jan Andrzej PASIUT y Fray Franciszek SOLARZ, de Cracovia, así como Fray Stanisław ZIĘTEK, de Horyniec-Zdrój, recibieron la Ordenación presbiteral hace cincuenta años. El 19 de junio de 2026, en Kalwaria Pacławska, cerca de Przemyśl, dieron gracias a Dios por el don del sacerdocio. Celebraron este importante aniversario junto con los Hermanos de la Provincia de San Antonio y del Beato Jacobo de Strepa en Polonia (Cracovia), reunidos para el Capítulo provincial extraordinario.

En su intervención, el Ministro provincial, Fray Mariusz KOZIOŁ, subrayó que está convencido de que para estos Hermanos que celebran su aniversario sacerdotal «el tesoro ha sido la vocación franciscana, el sacerdocio, la fraternidad y la misión a la que el Señor Jesús los llamó», y que así lo han testimoniado a lo largo de toda su vida. A continuación, recordó las palabras pronunciadas por el Obispo el día de su Ordenación, explicó su significado y, a partir de ellas, les expresó este deseo: «Lleven una vida conforme al misterio de la cruz del Señor. Esto significa entregarse por amor, como lo hizo el Señor Jesús. La cruz es, en efecto, el signo del amor llevado hasta el extremo, un amor oblativo del que brotan la vida y la resurrección. Hermanos, al agradecerles todo el bien realizado, cada servicio prestado, cada uno de sus esfuerzos y la fidelidad demostrada tanto en la salud como en la enfermedad, les deseo que este misterio de la cruz del Señor les sea cada vez más cercano. Que de él brote para ustedes una fuente de alegría y de gloria divina», concluyó.
En nombre de los festejados tomó la palabra Fray Franciszek SOLARZ: «Al dar gracias a Dios por el don de la vocación religiosa, franciscana y sacerdotal, deseamos expresar hoy nuestra gratitud a las comunidades en las que hemos vivido y seguimos viviendo, por cada gesto de bondad, benevolencia y oración. Agradecemos también a todos aquellos que han colaborado y colaboran con nosotros, a nuestros superiores y a los Hermanos, incluidos quienes ya han partido a la Casa del Padre». Al final de su intervención añadió: «Normalmente son los Hermanos mayores quienes, en ocasiones como esta, dejan algo a los más jóvenes. Antes de concluir, deseo dejarles un pensamiento: custodien el depósito que el Señor les ha confiado junto con la vocación religiosa. ¡Realmente vale la pena!».
Los Hermanos festejados recibieron del Ministro provincial unas medallas conmemorativas acuñadas con ocasión del 800.º aniversario del tránsito de San Francisco de Asís a la Casa del Padre, que se celebra este año. En ellas está grabada la siguiente frase del Papa Benedicto XVI:
«Sean testigos de la belleza de Dios».

Fray Jan Maria SZEWEK.