También este año, del 4 al 6 de junio de 2025, en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano, tuvo lugar el encuentro anual de los moderadores de las asociaciones internacionales de fieles, promovido por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Estuvieron presentes 234 miembros de 115 asociaciones, movimientos y nuevas comunidades reconocidas por la Santa Sede, entre ellos una delegación de la Milicia de la Inmaculada, formada por el Presidente internacional Miquel BORDAS PRÓSZYNSKI, la Vicepresidenta internacional Margherita PERCHINELLI y el Delegado del Asistente internacional Fray Gilson Miguel NUNES.

En sintonía con el Jubileo, el tema del encuentro fue: “La esperanza vivida y anunciada: el don del Jubileo para las agrupaciones eclesiales”. Fueron dos jornadas intensas de escucha, diálogo y compartir, en las que predominó la alegría de reencontrarse con algunos participantes y establecer nuevas relaciones.

El miércoles 4, a las 14:00 h, el Cardenal Kevin FARRELL, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, tras saludar y agradecer a todos los presentes, introdujo el tema del encuentro afirmando que debemos caminar por la Iglesia y con la Iglesia, pero también junto a Pedro y a todo el pueblo de Dios como Iglesia de Cristo. Todos tenemos una identidad y una misión, y estas características deben ser protegidas; por ello, es necesario recibir apoyo en el camino. Basta pensar en el problema de la protección de los menores, sobre el cual el Papa Francisco ha trabajado intensamente.
El Cardenal explicó el significado de la esperanza vivida y anunciada, destacando cómo muchas personas, al encontrarse con nuestro carisma, han experimentado esperanza en medio de una vida triste y atrapada en la decepción.
A continuación, se presentó una ponencia a dos voces sobre el tema “¿Cuáles son los desafíos para los movimientos hoy?”, a cargo de Andrea RICCARDI, fundador de la Comunidad de San Egidio, y Luigino BRUNI, Vicepresidente de The Economy of Francesco.
Andrea RICCARDI enfatizó la importancia de la memoria, sin la cual no hay futuro, pero también la necesidad de leer los signos de los tiempos y reconocer los desafíos sin quedarse inmóvil. El reto es vivir el Evangelio sin ignorar al hombre medio muerto. La globalización ha fragmentado el mundo, creando un escenario terrible. La guerra es un desafío que debe ser enfrentado, pero también es necesario orar por ello. El verdadero enemigo de la paz no es la guerra, sino el egoísmo, que conduce a decisiones peligrosas.
Por su parte, Luigino BRUNI abordó los desafíos internos. Desde los años 80, los movimientos han experimentado una renovación, pero hoy enfrentan una crisis similar a la de las Órdenes religiosas. Afirmó que las vocaciones no han desaparecido, pero no se logra atraerlas. Las personas son el recurso más valioso de las comunidades, pero a menudo, “cada vez que una persona es reducida a una sola dimensión, hay violencia” (Amartya SEN).
Después, tuvo lugar un momento penitencial e invocación al Espíritu Santo en la Basílica de San Pedro. La jornada concluyó con una visita y cena en los Museos Vaticanos.

El jueves 5 de junio, la Santa Misa en el Altar de la Cátedra en San Pedro, presidida por el Cardenal Pietro PAROLIN, marcó el inicio de la segunda jornada. Luego, el Cardenal Luis Antonio Gokim TAGLE, Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización, presentó su ponencia “Repensar la misión a la luz de la esperanza”, seguida de la intervención de la teóloga Donna ORSUTO, de la Pontificia Universidad Gregoriana, cofundadora del Lay Center, sobre “Ser personas de esperanza”.
El Cardenal TAGLE subrayó la necesidad de que las asociaciones, movimientos y comunidades repiensen su misión a la luz de la esperanza. Para ilustrar cómo será la misión, utilizó cuatro imágenes: 1) La puerta: une el interior y el exterior. La Puerta Santa permite que la gracia de la fe y el servicio se difundan, acogiendo las historias del mundo; 2) Sentarse a la mesa: la Iglesia es como una gran mesa familiar, donde todo debe ser compartido; 3) Cantos de lamento y de alegría: la música es un medio para transmitir mensajes y crear comunión. Una Iglesia misionera canta alabanzas a Dios; 4) Inteligencia cultural y humana: a menudo juzgamos a quienes tienen culturas diferentes. Debemos romper las divisiones con la luz de la esperanza. La Iglesia está llamada a ser un instrumento de unidad.
La teóloga Donna ORSUTO destacó la importancia de formar personas de esperanza, recordando la invitación a reimaginar nuestra misión a partir de una frase de San Bernardo de Claraval: “Todos nos necesitamos unos a otros”. En este exilio, la Iglesia sigue siendo peregrina, y quienes forman parte de las diversas asociaciones son un don para ella.
Durante la jornada, se realizaron dos sesiones de trabajo en grupos lingüísticos: una por la mañana (10:30-12:00 h) y otra por la tarde (14:30-16:00 h). Los 23 grupos debatieron dos preguntas: 1) ¿Cómo puede tu Asociación/Movimiento/Comunidad llevar esperanza a las personas de hoy? 2) Dentro de tu Asociación/Movimiento/Comunidad, ¿qué aspectos de la formación ayudan a formar miembros como personas de esperanza?
Los resultados fueron presentados en sesión plenaria.

El viernes 6 de junio, a las 10:00 h, los participantes fueron recibidos por el Papa León XIV en la Sala Clementina. En su discurso, el Papa agradeció el servicio de guía y animación que cada uno desempeña dentro de las asociaciones, movimientos y comunidades. Luego, los exhortó a ser fermento de unidad, a colaborar fiel y generosamente con el Papa, y a mantener siempre vivo el impulso misionero, poniendo los talentos al servicio de la misión, tanto en los lugares de primera evangelización como en las Parroquias y estructuras eclesiales locales, para alcanzar a la multitud de personas que se han alejado.
El encuentro del Jubileo concluyó con la participación del Presidente y del Delegado del Asistente internacional en las celebraciones de la Vigilia de Pentecostés, el sábado 7 de junio de 2025, y en la Santa Misa de Pentecostés, el domingo 8 de junio, ambas presididas por el Papa León XIV.

Margherita PERCHINELLI
Vicepresidenta internacional de la M.I.