Del 25 al 27 de octubre de 2026 celebramos el 40.º aniversario del «Espíritu de Asís», la iniciativa de oración interreligiosa por la paz promovida por San Juan Pablo II. El tema de este año fue: «Paz desarmada y desarmante: Encuentro Internacional por la Paz en Asís».
Durante los días 25 y 26 de octubre, previos al encuentro central, se llevaron a cabo numerosas conferencias y mesas de diálogo, tanto en Asís como en Santa María de los Ángeles. No es posible dar cuenta de todas ellas, ya que muchas se realizaron simultáneamente en distintos lugares. Quienes deseen conocerlas con mayor detalle pueden consultar el material completo en el sitio oficial de la Comunidad de Sant’Egidio:
Para mí, este encuentro tuvo también un significado muy personal. Fue una oportunidad para reencontrarme con personas que había conocido durante mis viajes y visitas de los últimos meses. Al mismo tiempo, pude conocer a otras personas con las que tenemos la intención de desarrollar proyectos conjuntos de carácter ecuménico e interreligioso.
A diferencia de lo que se piensa en algunos ambientes eclesiales y religiosos, el interés por el diálogo y la necesidad de dialogar no han disminuido en absoluto, ni el diálogo ha perdido su atractivo. Por el contrario, se ha convertido en un profundo deseo de muchas personas que buscan interpretar correctamente los signos de nuestro tiempo. Nos hacemos las mismas preguntas y, con frecuencia, nuestras respuestas son semejantes. Personas de distintas religiones y confesiones buscan experiencias espirituales afines o, sencillamente, buscan a Dios en un mundo que intenta marginarlo o que plantea teorías según las cuales Dios habría abandonado al mundo.
El diálogo interreligioso y ecuménico es, muchas veces, el único camino eficaz para alcanzar la comprensión mutua y la acogida, además de ser una garantía de paz, especialmente de esa paz interior, la paz del corazón. Y creo que es precisamente por esa paz por la que rezamos en Asís. Compartimos la paz que llevamos dentro.
Por eso, el encuentro de Asís ha sido y sigue siendo sumamente necesario para la sociedad actual, tan diversa en sus orígenes, confesiones religiosas, lenguas, color de piel e incluso convicciones sociopolíticas. Desde luego, nunca podremos evitar por completo el riesgo de que la religión sea utilizada con fines políticos. Precisamente por ello, los encuentros entre líderes religiosos de todo el mundo ayudan a preservar la credibilidad y la eficacia del diálogo, y protegen la necesaria armonía entre el ámbito de la fe y el de la política. En este terreno, la sabiduría para dialogar resulta fundamental. En Polonia tenemos un dicho muy sencillo y popular: «El que es sabio, entenderá».
Por último, una breve nota. Gracias a la colaboración del señor Sergio FUSETTI, responsable de la Oficina Técnica del Sacro Convento, logramos organizar una exposición que presenta una selección de iniciativas del Centro Franciscano Internacional para el Diálogo (CEFID). En la Sala Lorenzetti se colgaron varias fotografías enmarcadas que ya habían formado parte de una exposición años atrás, probablemente en tiempos de fray Silvestro BEJAN. ¡Un hermoso toque franciscano!
Fray Sławomir KLEIN,
Delegado general para el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso (EDI).








