El proyecto «Missão Agora» («Misión Hoy») volvió a dejar su huella en el año pastoral 2026 como una experiencia comunitaria de misión durante el tiempo pascual en los barrios de Chelas, en Lisboa. Inspirada por el impulso suscitado por la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa 2023, esta iniciativa del Patriarcado de Lisboa invita a los jóvenes a vivir la misión en los contextos concretos de la diócesis. De este modo, los participantes pueden compaginar sus estudios o su trabajo con la dedicación de su tiempo libre al anuncio del Evangelio, llevando a Jesús a los demás.

Arraigada en la visión de Hechos 2,42.44.46-47, «Missão Agora» se presenta como una oportunidad para renovar y fortalecer una Iglesia entendida como una red de comunidades misioneras, capaz de formar y enviar discípulos misioneros. La iniciativa nace de la convicción de que es el Espíritu Santo quien suscita y sostiene la misión, llamando a personas sencillas a convertirse en testigos del Evangelio en las periferias de la ciudad.
Durante casi dos meses, desde comienzos de abril hasta el final del tiempo pascual, en la última semana de mayo, Elisa, Pedro, Hugo, Manuel y Miguel, de entre 19 y 27 años, compartieron un apartamento en Chelas, junto a la parroquia de San Maximiliano Kolbe, haciendo de su vida cotidiana una auténtica experiencia de una «Iglesia en salida». Cada día se entregaron al servicio de la población local en el marco de la unidad pastoral de los Hermanos Menores Conventuales de Chelas, en colaboración con las distintas iniciativas sociales del barrio. Su labor misionera incluyó apoyo escolar para niños y adolescentes, acompañamiento a personas mayores, visitas a los hogares, actividades con jóvenes, iniciativas pastorales como el rezo del Rosario en los barrios, distribución de alimentos y diversas acciones de apoyo social. Todos coinciden en destacar el profundo impacto humano y espiritual de esta experiencia, reconociendo que la misión los transformó tanto a ellos como a la realidad que procuraban transformar. Es una misión que se hace visible, sobre todo, en los pequeños gestos: la escucha, la cercanía, la oración compartida con las personas y el testimonio del amor misericordioso de Dios.
La experiencia de «Missão Agora» consiste en construir la Iglesia junto con hermanos y hermanas que caminan unidos. Por ello, el grupo vive un auténtico estilo sinodal, signo de una vida eclesial que promueve la escucha, el diálogo y la corresponsabilidad de todos, valorando la diversidad y la participación. En ella conviven distintas vocaciones y estados de vida, como alrededor de una misma mesa. Sostenida sobre sus cuatro pilares —formación, oración, vida comunitaria y misión—, «Missão Agora» deja en el corazón de la diócesis una convicción firme: la misión no termina en Chelas. El camino emprendido abre ahora nuevas presencias misioneras, nuevas periferias y nuevos desafíos pastorales, allí donde la Iglesia y los jóvenes están llamados a ser el rostro de Cristo.
Damos gracias al Espíritu Santo, verdadero protagonista de esta experiencia misionera, por el don de esta iniciativa y confiamos su futuro a la protección de María. Dejémonos guiar por Él, inspirar por Él y poner en camino por Él.

Fray José Carlos CERDEIRA MATIAS.