Del 30 de junio al 4 de julio del 2025, en la casa de espiritualidad de las Hermanas Salesianas “La Montañita”, en el municipio de “La Estrella” (Antioquia), los Hermanos Menores Conventuales de la Custodia San Francisco de Asís de Colombia se congregaron en espíritu de oración, reflexión y fraternidad para vivir los ejercicios espirituales anuales: un tiempo fuerte de gracia que revitaliza el camino de consagración.
En esta ocasión, el retiro fue predicado por el P. Luis Bernardo MUR MALAGÓN (Salesianos de Don Bosco), Doctor en Ciencias Jurídicas, quien, desde su mirada pastoral y académica, supo tocar las fibras más hondas del corazón franciscano, recordando a los Hermanos la grandeza y exigencia de su vocación eclesial. Con sabiduría y profundidad, el P. Luis Bernardo condujo a los participantes por los senderos de su propio carisma, no como espectador externo, sino como quien ha penetrado las entrañas del espíritu franciscano. Su insistencia en vivir la esperanza, caminar juntos como Hermanos que se animan mutuamente y reavivar el proyecto personal de vida desde la sinodalidad resonó con especial fuerza. Lo hizo, además, desde las renovadas Constituciones —ley de vida para los Hermanos— presentándolas como un verdadero itinerario de santidad. El hecho de que un Hermano salesiano, sin haber recibido el encargo expreso de hablar desde el derecho particular de la Orden, optara libremente por hacerlo, fue un llamado contundente a examinar la vinculación real y afectiva de los Hermanos con la Orden y sus fuentes normativas carismáticas.
Además de los ejercicios, se dio inicio a la experiencia del segundo noviciado en preparación a la Profesión solemne de los Hermanos Fray David de Jesús VELÁSQUEZ CARDONA y Fray Cristian Josué DE LA CRUZ DE LA CRUZ. Su “sí” renovado y su deseo de configurarse más plenamente con Cristo en la vivencia del carisma franciscano marcaron un signo de esperanza para toda la Custodia, animando a todos los Hermanos a redescubrir la frescura del primer amor.
El último día, viernes 4 de julio, se vivió con particular alegría por la participación de los Hermanos del noviciado de la Federación América Latina Conventuales (FALC), quienes se unieron a la meditación conclusiva del predicador, titulada: “VIII Centenario del Cántico de las Criaturas para renovar nuestro caminar juntos”. Fue un momento de comunión, alabanza y gratitud por la herencia de San Francisco, que continúa inspirando nuevos caminos de vida consagrada. La Eucaristía de clausura, celebrada en fraternidad, selló espiritualmente el fruto de esos días de gracia.
Los Hermanos de la Custodia agradecen a Dios por haberles permitido vivir ese momento de encuentro en un ambiente de fraternidad, cercanía, diálogo y alegría. Así mismo, dan gracias al Señor por el alimento de su Palabra, que sigue guiando e iluminando su camino como consagrados franciscanos, en medio de las variadas formas de vivencia del carisma en esta Custodia, a la luz del Derecho propio.
Fray David de Jesús VELÁSQUEZ CARDONA.








