En la solemnidad de San Francisco de Asís, el 4 de octubre de 2026, año en que se conmemora el 800.º aniversario de su muerte, Fray Antonio KNEZOVIĆ emitió la Profesión solemne en la Basílica de San Antonio de Padua, en Sveti Duh, Zagreb. Con su consagración definitiva a Dios en la fraternidad de los Hermanos Menores Conventuales, confirmó su deseo de seguir a Cristo por el camino de la pobreza, la castidad y la obediencia, a ejemplo de San Francisco. Fray Antonio pertenece a la Provincia de San Jerónimo en Croacia.
La Celebración Eucarística vespertina fue presidida por el Ministro provincial, Fray Miljenko HONTIĆ, junto con numerosos Hermanos de la Provincia y otros sacerdotes, entre ellos algunos que acompañaron a Fray Antonio en su camino vocacional y durante su formación. También participaron religiosos, religiosas y numerosos seminaristas procedentes de distintas partes de Croacia. Junto con la familia y los parientes de Fray Antonio, estuvieron presentes numerosos amigos y feligreses, unidos en la oración y en la acción de gracias por su vocación, y acompañándolo en el momento de su consagración definitiva al Señor en la fraternidad franciscana.
En la homilía, Fray Miljenko relacionó la Palabra de Dios proclamada con la vida de San Francisco y con la respuesta de Fray Antonio a la llamada del Señor. Al recordar las palabras que Francisco escuchó ante el Crucifijo de San Damián —«Francisco, ve y repara mi casa»—, subrayó que también hoy el Señor sigue llamando a hombres y mujeres a ponerse a su disposición, para que, por medio de ellos, pueda renovar la Iglesia y el mundo. En la Profesión solemne de Fray Antonio reconoció la confirmación de que había escuchado esta llamada y respondido a ella con disponibilidad, dando gracias a Dios por el don de su vocación.
Recordó también que Cristo estaba en el centro de la vida de Francisco y que toda verdadera reforma comienza con la conversión del propio corazón. Después de su encuentro con Cristo, Francisco se convirtió en una criatura nueva: renunció a las riquezas, eligió la pequeñez y el servicio, y comenzó a reconocer en los demás a sus hermanos y en toda la creación un don del Creador. Una vida así, subrayó el predicador, sigue siendo una llamada para los discípulos de Cristo de hoy, para que, por medio de sus obras y de su manera de relacionarse con los demás, hagan presente el amor de Dios.
Dirigiéndose a Fray Antonio, Fray Miljenko lo animó a encontrar siempre nueva inspiración en el ejemplo de San Francisco y en el seguimiento de Cristo. Señaló que la Profesión solemne, emitida precisamente en este año jubilar, constituye una invitación especial a vivir con fidelidad y responsabilidad la vocación recibida. Invitó además a todos los presentes a acompañar con la oración a Fray Antonio y a cuantos han respondido a la llamada del Señor, pidiendo para ellos perseverancia y fidelidad.
A ocho siglos de la muerte de Francisco, el «sí» solemne de Fray Antonio testimonia que su invitación a vivir según el Evangelio sigue resonando hoy en el corazón de los jóvenes. Para la comunidad provincial, la celebración fue una ocasión para dar gracias al Señor por el don de un nuevo Hermano que emitió la Profesión solemne y para renovar el compromiso de vivir el Evangelio en la sencillez, la minoridad y la fraternidad.
Fray Zlatko VLAHEK, Secretario provincial.








