Algunos Hermanos participan con gusto en los encuentros de formación; otros se dejan convencer sólo después de cierta insistencia; y otros más consideran ya concluido el proyecto formativo que acompaña toda la vida.
Para hacer esta tarea un poco más sencilla al Ministro provincial, que a veces puede cansarse de recordar continuamente la importancia de la formación permanente, desde hace algunos años existe en la Provincia de Santa Isabel en Alemania una iniciativa llamada «Entre nosotros»: un encuentro formativo de carácter informal, en el que deberían participar únicamente los Hermanos que realmente lo desean. Que incluso en una Provincia pequeña existen Hermanos de este tipo quedó demostrado una vez más del 27 al 29 de abril de 2026, cuando doce Hermanos participaron en el encuentro.
Además de la oración y de la celebración de la liturgia, las jornadas tuvieron dos momentos principales: una profundización en diversos contenidos y una experiencia concreta para vivir juntos.
Los Hermanos se tomaron todo el tiempo necesario para reflexionar sobre la vida de la Provincia y de los Conventos. Todos pudieron compartir aquello que están viviendo, lo que les preocupa y suscita interrogantes, pero también aquello que les da alegría. Además, se discutió la traducción alemana del Proyecto Sexenal de la Orden (PSO) y se dio una mirada al próximo Capítulo provincial: ¿cómo podrían configurarse concretamente nuestros Conventos y nuestro gobierno en los próximos cuatro años? También se dedicó un amplio espacio al tema del safeguarding: ¿cómo podemos crear, en nuestra pastoral, ambientes en los que las personas puedan sentirse verdaderamente seguras?
Después del momento de profundización, el programa preveía la visita a un laberinto de setos. Allí no se trataba solamente de encontrar el camino hacia la salida, sino también de resolver algunos enigmas a lo largo del recorrido. Resulta interesante notar que el participante de mayor edad fue el primero en llegar a la salida y comentó: «No necesitamos un laberinto. ¡A veces nosotros mismos somos un laberinto!»
El encuentro concluyó con una visita a las monjas benedictinas de Osnabrück.
Fray Andreas MURK.








