La Milicia de la Inmaculada (M.I.) se congregó en un espacio formativo, espiritual y fraterno en la ciudad de Bogotá, Colombia, bajo la guía de Monseñor Edwin Raúl VANEGAS CUERVO, Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Bogotá. El encuentro tuvo lugar el 30 de mayo de 2026 en la parroquia San Juan María Vianney.
Representantes de los núcleos de la M.I. de la ciudad de Bogotá (San Antonio de Padua, San Luis de Tolosa, Santa María la Antigua, Madre Inmaculada, Hijos de María Inmaculada y San Maximiliano Kolbe), acompañados por Fray Sidifredo de la Cruz CHAPARRO GUALDRÓN, Custodio provincial de la Custodia San Francisco de Asís de Colombia, y por Fray Camilo CALLE RAMÍREZ, vicepresidente nacional de la M.I. Colombia, junto con los Hermanos asistentes espirituales y los presidentes de los distintos núcleos, participaron en un encuentro formativo centrado en la espiritualidad mariana.
Los asistentes vivieron un enriquecedor espacio de fraternidad y comunión, propicio para compartir la fe y profundizar en la espiritualidad mariana, contando además con la alegre participación de los fieles de la parroquia San Juan María Vianney, que acogieron cordialmente a los participantes.
La jornada tuvo como eje central una catequesis sobre la espiritualidad mariana impartida por Mons. Edwin Raúl, quien, con claridad y profundidad, destacó la importancia de seguir a María, Madre del Señor, como modelo de vida, fe y entrega.
La celebración eucarística fue presidida por el mismo Mons. Edwin Raúl, acompañado por varios sacerdotes cercanos a la M.I., quienes compartieron con los presentes la alegría de la fe y acompañaron a dieciséis nuevos miembros que, en esta ocasión, se consagraron a la Inmaculada Virgen María siguiendo la espiritualidad de san Maximiliano María Kolbe.
En su homilía, con ocasión de la solemnidad de la Santísima Trinidad, Mons. Edwin Raúl animó a los asistentes a perseverar en el camino al que han sido llamados, recordando la paternidad de Dios, que ofrece a la humanidad el don más preciado: su Hijo Jesucristo. Asimismo, los exhortó a imitar las virtudes de Cristo, a caminar de la mano de sus pastores, a servir con generosidad y a responder con un «sí» generoso, siguiendo el ejemplo de la bienaventurada Virgen María.
El encuentro constituyó también una ocasión especial para dar gracias a Dios y a la Virgen María por los dones recibidos, renovar el compromiso con la espiritualidad mariana y fortalecer los lazos de unidad, fraternidad y comunión entre todos los grupos y fieles que forman parte de esta gran familia.
Como destacó Ana Milena SERNA, presidenta del núcleo San Juan María Vianney, la jornada estuvo marcada por la paz, la alegría y la fe, dejando en todos los participantes un renovado entusiasmo para seguir caminando juntos bajo el amparo de la Inmaculada.
¡Salve María Inmaculada!
Fray Alex Fernando PARADA PIRANEQUE










