Uno de los más grandes filósofos de la antigua Grecia, Aristóteles, destacaba en su obra Πολιτικά (Política) el valor educativo de la música. Su pensamiento se resume en la frase que se le atribuye: «La música contribuye a ennoblecer las costumbres». Una idea similar se expresa en el dicho polaco: «La música suaviza las costumbres».

Ya en la antigüedad se conocía el proverbio: «Quien canta bien reza dos veces». También es conocida la expresión de San Agustín: «Cantar es propio de quien ama». No cabe duda, por tanto, de que la música y el canto desempeñan un papel muy importante en la cultura y, como demuestra esta experiencia, también en el diálogo interreligioso.
El 29 de octubre de 2026, por invitación del imán Nader AKKAD, participé en un encuentro del proyecto Polyverse. En él han participado coros de distintas tradiciones religiosas que, durante los últimos meses, habían actuado en diversos lugares de culto de varios países europeos, antes de reunirse a finales de octubre en la Gran Mezquita de Roma. A este último encuentro fui invitado. El programa incluyó una visita a la mezquita, una breve conferencia y la actuación de los coros.
Entre los presentadores se encontraban Andrea BELLAVITE, director de la Basílica de Aquilea; Gabriel NEGRIN, rabino principal de la comunidad judía de Atenas; Almuth WISCH, pastora de la comunidad evangélica de Lehnin, cerca de Berlín; y, por supuesto, el anfitrión, Nader AKKAD, imán de la Gran Mezquita de Roma.
Con esta breve nota deseo, sobre todo, animar a nuestros Hermanos a participar en iniciativas de este tipo, que promueven la colaboración internacional e interreligiosa a través de la música y el canto. El primero en manifestar su interés ha sido Fray Peter HRDY, director del coro de la Basílica de San Francisco de Asís.
Así pues, Hermanos: «Quien canta bien reza dos veces», y quien «canta bien con los demás…». Dejo a su imaginación el final de esta frase…

Fray Sławomir KLEIN,
Delegado general para el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso.