El domingo 2 de noviembre de 2025, día en que toda la Iglesia recuerda y ora por los fieles difuntos, los Hermanos del Convento de San Antonio en las Termas (Viña Antoniana) realizaron una visita solemne y significativa a las Catacumbas de Santa Domitila.

Por la tarde, algunos Hermanos de la comunidad, junto con las Hermanas que comparten con ellos la vida y el servicio, participaron en una visita guiada a este lugar que custodia siglos de fe y esperanza cristiana. La peregrinación concluyó con la celebración de la Eucaristía dentro de las Catacumbas, presidida por el Guardián, Fray Germano TOGNETTI. En una breve reflexión, el Guardián invitó a todos a vivir la vida en su plenitud, en el presente, porque nadie sabe cuándo llegará el final. Estote parati!
La elección de las Catacumbas de Santa Domitila no fue casual: se trata de uno de los cementerios cristianos subterráneos más importantes de Roma. Sus galerías comenzaron a excavarse entre finales del siglo II y comienzos del III d.C., en los terrenos de la antigua propiedad de la noble Flavia Domitila, a lo largo de la Vía Ardeatina. En época posterior se construyó una basílica semi-hipogea dedicada a los mártires Nereo y Aquileo, la cual se eleva sobre parte del complejo subterráneo: testimonio visible del vínculo entre la memoria de los difuntos y la celebración de la fe en la historia de la Iglesia.
En el silencio de aquellos antiguos pasillos, la comunidad del Convento de San Antonio en las Termas se encontró sumergida en una espiritualidad viva y concreta: no simples visitantes, sino partícipes del drama y la esperanza de los primeros cristianos. Celebrar la Eucaristía justamente allí donde reposan los testigos de la fe adquirió así un sentido más profundo: transformar la memoria en responsabilidad, el recogimiento en compromiso con el presente.

Fray Gregory Abangiba AMORE.