Del 20 al 23 de mayo de 2025, la capital Vilna se convirtió en la sede de la reunión de primavera de los Secretarios provinciales para las Misiones de las Órdenes franciscanas de Polonia.

Al encuentro participaron seis Hermanos en representación de las diez Provincias de las tres ramas de la Familia franciscana: OFM, OFMCap y OFMConv.
La alegría y la hospitalidad franciscanas no son sólo vínculos espirituales, sino también encuentros concretos. Uno de los momentos más entrañables fue la visita a los Hermanos de Medininkai. Aunque el tiempo no fue amable al principio, los corazones de los Hermanos estaban abiertos de par en par. La auténtica alegría del encuentro dejó en los participantes una imagen de inconfundible y sincera cercanía fraternal.
También se organizaron algunas excursiones por la zona. La conquista de los dos picos más altos de Lituania (293 y 297 m), una visita al Castillo del Rey Casimir Jagellon con su rica exposición y una breve oración con la comunidad local en la iglesia parroquial hicieron que esta jornada estuviera llena de emoción, alegría y reflexión.
El tercer día se dedicó a las reuniones de trabajo. Los Hermanos hicieron balance de las actividades misioneras del año transcurrido. A pesar de las numerosas dificultades, tanto organizativas como espirituales, muchas iniciativas se llevaron a cabo con éxito. Al mismo tiempo, todos señalaron unánimemente la necesidad urgente de renovar el espíritu misionero en nuestras comunidades. El intercambio de experiencias mostró la riqueza de las formas y los modos de realizar la misión: desde la evangelización en los países de Sudamérica, pasando por las obras de caridad en África, hasta la animación misionera en Polonia. Cada testimonio de los Hermanos fue como una vela encendida: diferente en la forma, pero con la misma luz.
Los planes para el futuro también fueron una parte importante del debate. Se reafirmó el deseo de organizar un taller misionero para seminaristas de las Órdenes franciscanas, que tradicionalmente se celebrar a finales de agosto de 2025, en el Convento OFM de Dursztyn.
Estos pocos días fueron un tiempo de fortalecimiento espiritual, renovación de los lazos y revitalización del celo misionero. Todos regresaron a sus Provincias con un fuego renovado, porque aunque las fronteras nacionales nos dividen, las lenguas difieren y las tradiciones se manifiestan de manera diferente, el Espíritu Santo y el espíritu franciscano nos unen en una misma misión: llevar a Cristo allí donde más se necesita.

Fray Robert KOZIELSKI, Secretario provincial para las misiones.