Durante el primer fin de semana de junio de 2026, Kalwaria Pacławska se convirtió en el centro de las celebraciones de acción de gracias por el don de la vida y del ministerio de los beatos Fray Michał TOMASZEK y Fray Zbigniew STRZAŁKOWSKI.

Con ocasión del 35.º aniversario de su martirio en Perú, la Oficina para la Promoción del Culto de los Mártires de Pariacoto organizó un encuentro de oración de dos días. El momento culminante de este encuentro jubilar de los devotos de los mártires de Pariacoto fue la solemne inauguración del Museo de los Mártires y del Museo Misionero. El programa incluyó emotivas conferencias de los invitados, quienes presentaron los orígenes de la misión peruana. También compartieron testimonios sobre la fuerza de la oración del Rosario y sobre los milagros que dan esperanza en el mundo actual, marcado por la inquietud.

Oración, testimonios y vigilia nocturna
Las celebraciones comenzaron el sábado al mediodía con el rezo comunitario del Ángelus en la Basílica de Kalwaria. El custodio del santuario, Fray Marian GOŁĄB; el Secretario para las Misiones, Fray Dariusz GACZYŃSKI; y el promotor del culto, Fray Jan HRUSZOWIEC, responsables y organizadores del evento, dieron la bienvenida a los numerosos fieles y a los familiares de los dos beatos.
Toda la jornada estuvo animada por inspiradoras conferencias, proyecciones cinematográficas y encuentros con invitados especiales. Los fieles asistieron a la proyección del documental «La vida no se puede desperdiciar» (Życia nie można zmarnować), seguida de un encuentro con el director Krzysztof TADEJ y con los Hermanos de los mártires.
Por la tarde, los participantes se reunieron para la Eucaristía presidida por Mons. Stanisław DOWLASZEWICZ, Obispo en Bolivia. El programa del sábado concluyó con un concierto del grupo Fioretti, un llamado mariano acompañado del testimonio de Fray Piotr SARNICKI, procedente de Estados Unidos, y una vigilia nocturna ante el Santísimo Sacramento. Esta fue dirigida por la Fundación Rosas de María (Róże Maryi) por la intención de la paz en Polonia y en el mundo.

Inauguración del Museo de los Mártires de Pariacoto y del Museo Misionero
La mañana del domingo, los alumnos de las escuelas católicas que llevan sus nombres —las escuelas de Rychwałdek y Łopoń— presentaron homenajes artísticos y multimedia dedicados a los misioneros. El culmen y corazón del fin de semana jubilar fue la Misa solemne presidida por el Arzobispo Adam SZAL, ordinario de la Arquidiócesis de Przemyśl. La homilía fue pronunciada por Mons. Edward KAWA, ordinario de la Diócesis de Kamianets-Podilskyi, en Ucrania.
La culminación de las celebraciones en Kalwaria Pacławska fue la bendición del nuevo espacio museístico por parte del Arzobispo Adam SZAL. Inaugurados el domingo 7 de junio de 2026, el Museo de los Mártires de Pariacoto y el Museo Misionero son lugares que no solo reúnen y conservan valiosos recuerdos de los beatos misioneros, sino que, sobre todo, transmiten su carisma evangelizador. Para los peregrinos constituyen una oportunidad única para entrar más profundamente en contacto con la espiritualidad de los Hermanos que dieron su vida por Cristo.

El corazón vale más que la riqueza. Los verdaderos orígenes de la misión
En el marco de las conferencias del sábado, Fray Zdzisław GOGOLA, testigo directo de los inicios de la misión franciscana conventual en los Andes, dirigió palabras especialmente conmovedoras a los presentes. Recordó la difícil historia de la región, donde en 1970 una poderosa avalancha de lodo (el llamado huayco) destruyó gran parte de Pariacoto, y cuya población local esperó durante más de veinte años la llegada de sacerdotes.
Fray Zdzisław subrayó que los Hermanos sacerdotes Michał TOMASZEK y Zbigniew STRZAŁKOWSKI llegaron al Perú sin grandes recursos económicos. Esto provocó inicialmente desconcierto entre la población local, acostumbrada a la imagen del rico misionero occidental.
«Podemos hacer toda clase de milagros por las personas y no saldrá nada de ello si no nace de lo más profundo del corazón. Y ellos lo hicieron. Si después la Iglesia beatifica a los mártires sin otros méritos, es decir, sin un milagro, es porque ese milagro es el don del corazón al ser humano», afirmó el conferencista.

Pariacoto hoy es un oasis de paz
La intervención de Fray Jacek LISOWSKI completó la visión de la misión peruana. Presentó la realidad actual de la vida de los franciscanos conventuales en los Andes. La localidad donde hace años entregaron su vida los misioneros polacos ha cambiado profundamente. Han surgido numerosos y altos edificios, y hoy los sacerdotes deben atender hasta noventa comunidades de montaña, situadas con frecuencia a una altitud de hasta cuatro mil metros sobre el nivel del mar.
También la situación social ha cambiado. Antiguos terroristas intentan abrirse camino en la política, mientras que las nuevas generaciones tienen acceso permanente a los medios de comunicación globales.
«Para sus habitantes y para quienes visitan este lugar, Pariacoto es ante todo un oasis de paz. Todos vivimos en un estado constante de estrés y tensión. Pariacoto ofrece un mensaje de paz. Muy a menudo quienes vienen aquí testimonian que regresan más serenos y reconciliados, como si hubieran descansado de las fatigas de la vida cotidiana», concluyó el religioso.
El informe completo del encuentro jubilar de los devotos de los mártires de Pariacoto está disponible en el sitio web en lengua polaca:

https://franciszkanie.pl/w-kalwarii-paclawskiej-otwarto-muzeum-meczennikow-z-pariacoto/.

Monika JARACZ-ŚWIERCZYŃSKA