En el marco sencillo y austero del Santuario del Santo Tugurio de Rivotorto, los Hermanos de la Custodia general del Sacro Convento de San Francisco de Asís, en Italia, vivieron un intenso momento de alegría y oración con motivo de la ordenación diaconal de Fray Domenico TORRE y Fray Francesco Maria (Xinyi) ZHAO.

La celebración tuvo lugar la tarde del 14 de agosto de 2026, memoria de San Maximiliano María Kolbe y víspera de la solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, y estuvo presidida por Mons. Felice ACCROCCA, Obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino y de Foligno. Participaron numerosos concelebrantes, diáconos, religiosas y religiosos, con el afecto y la participación de la comunidad parroquial de Rivotorto.
Fray Domenico TORRE, de 51 años, originario de Sicilia y miembro de la Custodia desde hace algunos años, cursó sus estudios en Asís y continuará su formación en Roma, donde obtendrá la licenciatura en Derecho canónico. Por su parte, Fray Francesco Maria (Xinyi) ZHAO, de 38 años, continuará sus estudios para obtener la licenciatura en Teología litúrgica. Ambos cursarán sus respectivas licenciaturas en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma.
Especialmente significativa fue la reflexión que el Obispo dirigió a los candidatos a la ordenación. Mons. ACCROCCA los exhortó a no caer en la tentación de recuperar los atributos de poder de los que el Señor Jesús quiso despojarse. A la luz de la espiritualidad de San Francisco, el ministerio es, ante todo, servicio, según la lógica evangélica del servus, del siervo.
El Obispo invitó también a los diáconos a vivir la dimensión de la «custodia recíproca»: el servicio cristiano, en efecto, no es una acción unilateral, sino una forma de vigilancia, atención y cuidado mutuos, capaz de sostener y acompañar a toda la comunidad.
Un signo particularmente elocuente de esta comunión se vivió al término del rito de ordenación, cuando los nuevos diáconos, revestidos con la dalmática, fueron recibidos con un abrazo por los demás diáconos presentes, como signo de su incorporación simbólica al colegio diaconal.
Al finalizar la celebración, el Custodio, Fray Marco MORONI, dirigió un saludo a los presentes y expresó al Señor su gratitud por el don de la vocación de Fray Domenico y Fray Francesco, así como por la cálida acogida con que la comunidad religiosa y parroquial de Rivotorto acompañó este momento de gracia y celebración.
En este lugar, que conserva la memoria de la fraternidad vivida por San Francisco, la celebración dejó una invitación sencilla y concreta: hacer de la propia vida un servicio. Este es el camino que ahora se abre ante Fray Domenico y Fray Francesco, llamados a vivir el ministerio diaconal según la lógica del Evangelio, la de Cristo que se hace siervo.
La fraternidad custodial y la comunidad de Rivotorto los acompañan con gratitud y oración, para que su «sí» siga dando fruto en la Iglesia y entre los hombres.

Fray Silvano BIANCO, Secretario custodial.