En una gélida noche romana, el 21 de diciembre de 2024, la histórica plaza Trilussa, en el corazón del barrio de Trastevere, se transformó en un decorado para vivir, junto a cientos de fieles y turistas, el misterio de la Natividad mediante la representación del belén viviente, organizado por la Parroquia OFMConv de Santa Dorotea.

60 personas con trajes de época animaron la plaza, dando vida a momentos de emoción y oración al contemplar el nacimiento del Redentor, en el típico ambiente navideño.
Sobre un fondo de luces y colores, el público, con velas encendidas, dio la bienvenida en la plaza al burro con la Virgen, San José y el Niño, procedente de Ponte Sisto.
Los protagonistas: la Virgen y San José, dos dependientes del ejército italiano, Soraya y Cristiano, con su bebé Gregorio María, bautizado el 8 de diciembre de 2024 en la parroquia de Santa Dorotea, ocuparon sus lugares bajo el arco central de la fuente Trilussa.
Mientras resonaba la música en la plaza y el canto del Corus Inside de la Diócesis de Roma, dirigido por el Maestro Luigi, algunos lectores declamaban los pasajes del Evangelio de la Natividad con los numerosos niños que apelaban a vivir el mensaje de la Navidad, signo de paz entre los pueblos y de reconciliación a pocos días de la apertura de la Puerta Santa del Jubileo.
Subiendo los escalones, se desplegaron los distintos personajes del belén: el Ángel, los niños vestidos de blanco, las ovejas, los pastores, los aldeanos y el sonido del violín que acompañaba al coro. Todos rindieron homenaje, arrodillándose ante el Niño en brazos de su Madre.
El momento más emocionante se produjo con la llegada desde Ponte Sisto de tres camellos con los tres Reyes Magos, y tras su homenaje subiendo la escalinata, llevaron regalos al Niño Jesús.
El acto, organizado por voluntarios de la Parroquia de Santa Dorotea bajo la dirección de Jan MICHELINI, concluyó con una bendición y un llamamiento del Arzobispo Vittorio VIOLA, Secretario del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a celebrar la Navidad como una oportunidad para reflexionar sobre la grandeza de Dios que se hizo hombre y vino entre nosotros.
Por último, el párroco Fray Umberto FANFARILLO invitó a los fieles a realizar gestos de solidaridad esta Navidad a favor de los lugares de caridad de la parroquia: la cárcel Regina Coeli, el centro Peter Pan para niños con cáncer y el VO.RE.CO. (Voluntarios de Regina Coeli) centro para indigentes del barrio de Trastevere.

Fray Paolo FIASCONARO.