El jueves 19 de marzo de 2026, en la solemnidad de San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María, Patrono de la Iglesia universal y de la Provincia franciscana de la Orden de Hermanos Menores Conventuales en Rumanía, el Ministro provincial, Fray Damian-Gheorghe PĂTRAȘCU, presidió la Santa Misa celebrada a las 10:30 horas en la capilla del Instituto Teológico Romano-Católico Franciscano de Roman. Estuvieron presentes numerosos sacerdotes, seminaristas y fieles.
Al término de la celebración fueron bendecidos dos mosaicos, realizados por un artista turco, colocados a ambos lados de la tumba del Siervo de Dios, el sacerdote franciscano conventual Anton DEMETER.
La Santa Misa comenzó con la procesión desde el Aula «Petru Albert» hacia la capilla del seminario, acompañada por el canto de alabanza a Dios por las maravillas realizadas en la vida de San José, elegido por el Altísimo para ser esposo de la Bienaventurada Virgen María y padre putativo del Hijo, Jesucristo.
Después de los ritos iniciales y la invocación del perdón y de la misericordia divina, fue proclamada la Palabra de Dios, seguida de la homilía del Ministro provincial. Fray Damian puso de relieve el ejemplo de fe y de amor de San José, especialmente a través del cuidado que él y su Santa Esposa, María, tuvieron por el Hijo Jesús. Esto se evidenció también en el pasaje del Evangelio del día, en el que se narra la pérdida y el hallazgo de Jesús a los doce años en el templo de Jerusalén. La angustia y la búsqueda de sus padres —afirmó entre otras cosas Fray Damian— son para todos nosotros un ejemplo de cómo debemos manifestar el cuidado mutuo cada vez que un hermano o una hermana atraviesa un momento de desconcierto, de caída o de alejamiento de su propia familia natural o religiosa.
La celebración continuó con la liturgia eucarística, al término de la cual el Ministro provincial bendijo los dos mosaicos, realizados recientemente por un artista turco con el apoyo de algunos benefactores de esa misma nación, para embellecer la tumba que custodia los restos del Siervo de Dios, Fray Anton DEMETER. Uno de los mosaicos representa a la Bienaventurada Virgen María con el Niño Jesús, mientras que el otro representa a Fray Anton DEMETER en un momento de alegría entre los lirios en el patio del seminario de Roman.
Antes de la bendición final, se rezó la oración a San Francisco de Asís para obtener la indulgencia plenaria que la Iglesia concede este año, en las condiciones habituales, con ocasión del Jubileo por el octavo centenario de la muerte del Poverello de Asís.
Fray Virgil BLAJ.








