Del 18 al 24 de agosto de 2026, junto con Mariela CÉSPEDES, Presidenta nacional de la Milicia de la Inmaculada (M.I.) de Bolivia, realizamos una misión en Paraguay por invitación de Fray Marek WILK OFMConv, Delegado provincial de la Provincia de San Antonio y del Beato Jacobo de Strepa en Polonia (Cracovia) para este país. El objetivo era encontrarnos con los grupos locales de la M.I. y presentarles el camino que se está llevando adelante a nivel de la M.I. Internacional.

La M.I. está presente en Paraguay desde 1986, cuando el franciscano polaco Fray Rufin ORECKI llegó al país y comenzó a difundir la Milicia de la Inmaculada. En 1989 fundó la revista católica Tupãsy Ñe’ê, que continúa publicándose hasta hoy, y constituyó algunos grupos de la M.I. Actualmente existen cinco grupos locales.
El martes 18 de agosto llegamos a Paraguay. En el aeropuerto nos esperaba Fray Marek WILK. Después de dos horas de viaje en automóvil, llegamos a Guarambaré, a la parroquia y al Convento franciscano de la Natividad de María. Al día siguiente, 19 de agosto, partimos hacia Ciudad del Este. En el camino pasamos por Asunción y visitamos la Basílica Santuario de Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé, un santuario mariano muy frecuentado por los fieles. Allí encomendamos a la Madre la misión que realizaríamos durante aquella semana.
A primera hora de la tarde llegamos a Ciudad del Este, donde hay dos grupos de consagrados a la Inmaculada en el espíritu de la M.I. Se reúnen fielmente cada semana para rezar el Rosario y meditar la Palabra de Dios. Son grupos activos y comprometidos. Les presentamos los Estatutos Generales de la M.I. y pudimos constatar el entusiasmo y el compromiso con que viven su pertenencia. Se sienten miembros de la M.I., aunque todavía conocen poco de ella. Por ejemplo, no conocen los escritos de San Maximiliano.
Los invitamos a participar en el retiro que tendría lugar el sábado y el domingo siguientes en Guarambaré, donde podríamos profundizar en la espiritualidad de San Maximiliano y en el don de la Milicia de la Inmaculada.
Al día siguiente, 20 de agosto, estuvimos en Pastoreo, donde hay un grupo guiado por una señora que fue una de las primeras personas en consagrarse a la Inmaculada en Paraguay. Con alegría nos contó que lleva 39 años como consagrada y que, junto con otras personas, se reúne fielmente todos los lunes desde entonces. Nos encontramos con un grupo muy acogedor, semejante al de Ciudad del Este, y también ellos se comprometieron a participar en el retiro.
Al día siguiente, viernes 21 de agosto, partimos hacia Guarambaré. A primera hora de la tarde fuimos a Areguá para encontrarnos con el grupo, que se reúne una vez al mes para profundizar en los escritos y en la espiritualidad de San Maximiliano. También ellos se comprometieron a participar en el retiro.
Regresamos a Guarambaré, donde participamos en la Misa. Terminada la Eucaristía, tuvimos un encuentro con el grupo que se está preparando para la consagración a la Inmaculada: un grupo muy bonito, activo y deseoso de conocer y profundizar en la espiritualidad de la M.I.
El sábado y el domingo, también en Guarambaré, vivimos dos jornadas de espiritualidad y profundización en los Estatutos y en la espiritualidad de la M.I., junto con los miembros de la Milicia en Paraguay. Fueron días de mucho entusiasmo y de un profundo deseo de conocer y seguir creciendo en este don.
El domingo 23 de agosto realizamos las votaciones para la elección del Presidente nacional y del Consejo, ad experimentum. Por primera vez se eligió un Presidente nacional, resultando elegido el señor Basilio SAAVEDRA. También se constituyó un Consejo provisional, con el fin de iniciar el camino hacia el reconocimiento del Centro Nacional de la M.I. en Paraguay.
Se formó asimismo un grupo de jóvenes de la M.I., con el objetivo de dar a conocer a los jóvenes de Paraguay nuestra asociación y su espiritualidad.
Damos gracias por esta misión, que ha sido para nosotras un verdadero don: una semana de siembra, de encuentro, de compartir, de belleza y de entusiasmo. Ahora estamos llamadas a continuar sembrando y acompañando estos primeros pasos, con la alegría y la responsabilidad de ver nacer algo nuevo. Ha sido hermoso experimentar el entusiasmo de tantos corazones que desean conocer mejor la M.I. y vivir cada vez más profundamente este don.
«Hay más alegría en recibir que en dar…» y nosotros hemos recibido mucho: acogida, entusiasmo, fe y el deseo de caminar juntos. Por eso damos gracias a los Hermanos franciscanos que nos invitaron y nos ofrecieron esta posibilidad. Gracias por permitirnos compartir este momento tan importante y acompañar los primeros pasos de la M.I. en Paraguay.
Queda por seguir sembrando, con confianza y alegría. ¡Solo gracias! Gracias por todo lo que hemos vivido y por lo que el Señor está haciendo nacer. ¡Gracias! ¡Solo el amor crea!

Angela DE MARCO MIPK
Secretaria del Consejo de Presidencia Internacional de la M.I.