El sábado 19 de julio de 2025, la Provincia de Nuestra Señora de los Ángeles en Estados Unidos acogió con alegría a un nuevo sacerdote franciscano: Fray Franck Lino SOKPOLIE OFMConv. Fue Ordenado presbítero por Mons. Gregory J. HARTMAYER OFMConv, Arzobispo de Atlanta, Georgia (EE.UU.), en la iglesia católica Holy Cross, en Atlanta.

Durante su homilía, Mons. HARTMAYER expresó: “Es para mí un gozo inmenso estar aquí con ustedes, mi familia franciscana conventual, para ordenar a nuestro Hermano, Fray Franck Lino SOKPOLIE, al sacerdocio de Jesucristo. Dios no sólo llama, sino que también capacita. Es Cristo mismo quien pone sus Palabras en tu boca, haciéndote su heraldo, su predicador, su Ministro de los sacramentos. La credibilidad de un sacerdote no depende ni de la edad ni del estatus: reside en la santidad. No sólo en tu predicación, sino también en tu comportamiento: a través de la humildad, la sencillez franciscana y el servicio alegre. Sé testigo del amor, especialmente hacia quienes resultan difíciles; en la fe, proclama a Cristo crucificado, incluso cuando implique sacrificio; en la pureza, conserva tu corazón íntegro, entregado sin divisiones al Señor”.
Nacido en Togo, África Occidental, Fray Lino es hijo de Emilie y Ange SOKPOLIE. Hace veinte años, él y su familia —incluidas sus hermanas Sonia, Ángela y Elodie— se trasladaron a Richmond, Virginia (EE.UU.). Proviene de una familia rica en vocaciones a la Iglesia. Su tía es monja benedictina en Francia, y dos de sus tíos son sacerdotes en Togo: uno es Abad benedictino y el otro Rector de un seminario diocesano. Al vincularse estrechamente con ellos y al contemplar la alegría con la que viven sus vocaciones, Fray Lino comenzó a cuestionarse su propio llamado. Y recordó:
“Aunque sus historias vocacionales me conmovieron profundamente, durante mi adolescencia creí que el sacerdocio no era más que un sueño infantil. Sin embargo, en mi primer año universitario comencé nuevamente a discernir mi vocación”.
Respecto al testimonio vocacional de la familia SOKPOLIE, Mons. HARTMAYER afirmó: “Una familia arraigada en la oración da testimonio de fe”.
Al concluir la Misa de Ordenación, el Ministro provincial de la Provincia de Nuestra Señora de los Ángeles en Estados Unidos, Fray Michael HEINE, expresó:
“En nombre de todos los Hermanos, quiero dar las gracias a tu mamá y papá, a tus hermanas, a tus abuelos, a toda tu familia por confiarte a nosotros. Lino: aquí, en el sur profundo, es una bendición poder llamarte Hermano. Para la Iglesia, es una gracia poder llamarte fraile-sacerdote. Nos recuerdas que, por la gracia de Cristo, nuestra fraternidad franciscana, nuestras relaciones franciscanas, son más fuertes que cualquier barrera racial o cultural que pueda surgir. Por favor, sé quién has nacido para ser. Celebra tu cultura. Honra tu perspectiva. Vive desde lo más hondo de tu corazón. Con tu “sí”, enriqueces a la parroquia Holy Cross, a la Iglesia y a la Orden franciscana […]”.
Fray Lino compartió: “Comenzar este nuevo capítulo de mi camino franciscano me deja sin palabras, salvo la gratitud. Espero con ilusión las experiencias que traerá el ser fraile-sacerdote. Estoy en paz, feliz y agradecido con Dios por permitirme vivir mi vocación de esta manera”.
En 2025, Fray Lino obtuvo el título de Máster en Divinidad en la Oblate School of Theology (San Antonio, Texas, EE.UU.). Previamente cursó la licenciatura en Estudios Franceses y Francófonos en la Catholic University of America (Washington, D.C.), con especialización secundaria en filosofía y un Certificado Avanzado en Estudios Europeos. Su primera misión como fraile-sacerdote será servir al pueblo en la parroquia Holy Cross de Atlanta, con especial dedicación a la comunidad hispana. Durante dos veranos vivió en Colombia, aprendiendo español y colaborando con los Hermanos en Bogotá y Medellín […].
Al concluir la Misa de Ordenación, Fray Lino manifestó: “Qué regalo tan profundo me ha dado Dios: no sólo el don de mi vocación, sino también la bendición de verlos aquí hoy, a tantas personas que me han ayudado a ser quien soy. Hoy contemplo el tapiz de mi camino vocacional, con cada hilo representando un momento, una persona, un paso en el camino. ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Y gracias!”
Añadió: “En mi Profesión solemne dije “sí” a vivir mi vida de una manera concreta; en mi Ordenación diaconal renové ese compromiso de servir al pueblo de Dios. Y ahora, como fraile-sacerdote, digo una vez más “sí” con todo mi corazón. He llegado a ser lo que amo, y lo que amo ha moldeado quién soy: primero como Hermano, ahora como fraile-sacerdote. ¡Gracias! Recen por mí, y sepan que también yo rezaré por ustedes”.

Kevin A. KEENAN, Director de comunicaciones.
Fotos: Jackie HOLCOMBE