El sábado 13 de junio de 2026, el santuario de San Antonio de Padua en Łódź-Łagiewniki se convirtió en el corazón de las celebraciones jubilares por el 350.º aniversario de las apariciones patronales. La solemne Santa Misa de la vigilia fue presidida por Fray Tomasz SZYMCZAK, Secretario general de la Orden, quien en la homilía recorrió la historia de este lugar como espacio de incesante curación, recordando al mismo tiempo la lucha contra la pereza espiritual.

Una historia arraigada en el llamado divino
La celebración fue ocasión para recordar los extraordinarios orígenes del santuario de Łagiewniki, que se remontan a 1675. La historia comenzó con misteriosas apariciones en el palacio de Samuel ŻELEWSKI que, como se descubrió más tarde, resultaron ser la petición de oración del alma del difunto propietario de la hacienda, Jerzy BEŁDOWSKI, que se encontraba en el Purgatorio. Según las crónicas del Convento, el espíritu pedía la construcción de una capilla en honor de San Antonio como reparación por culpas del pasado.
Figura central de aquellos acontecimientos fue un sencillo carpintero llamado Jerzy, a quien San Antonio se apareció personalmente, confiándole la tarea de construir el templo. Fue precisamente a él a quien el Santo de Padua dirigió las palabras que se han convertido en el lema del jubileo de este año: «Levántate inmediatamente curado y termina lo que has comenzado».

El santuario como clínica para la curación de la acedia
La homilía otorgó al jubileo una profunda dimensión ascética. Fray Tomasz SZYMCZAK diagnosticó el mal moderno del alma: la acedia, es decir, la pereza espiritual. Subrayó que este vicio capital no mata mediante grandes crímenes, sino mediante «un millón de pequeñas omisiones» y el continuo aplazamiento del bien para mañana.
Łagiewniki fue presentada como una «clínica para la curación de la acedia», donde, por intercesión de San Antonio, los fieles pueden recuperar su vitalidad espiritual. El llamado a actuar «inmediatamente» fue señalado como remedio contra la apatía y como invitación a un trabajo concreto sobre sí mismos en la vida cotidiana.

Signos litúrgicos y testimonios históricos
Entre los momentos significativos de la celebración estuvieron los tradicionales ritos antonianos. Se procedió a la bendición de los lirios, símbolo de la inocencia y protección contra las fuerzas impuras, y del pan, para que los fieles, siguiendo el ejemplo del Santo, supieran compartirlo con los necesitados.
Asimismo, se destacó la continuidad de los acontecimientos milagrosos en Łagiewniki, evocando la figura de Fray Jakub PIASECKI, quien en el siglo XIX recopiló y publicó los testimonios de gracias y curaciones, registrados bajo juramento ante comisiones eclesiásticas. Fruto contemporáneo de esta herencia es la reedición de aquella publicación histórica, editada con ocasión del jubileo.
La celebración concluyó con la solemne bendición con las reliquias de San Antonio, como preludio de las celebraciones patronales centrales y de los posteriores momentos festivos de la comunidad de Łagiewniki.

Fray Maciej PIECZYNIA.