El 15 de septiembre de 2026, el Santuario de la Santísima Virgen María de los Dolores, en Radomsko, celebró el 35.º aniversario de su erección.

En la celebración participaron, entre otros, el Arzobispo metropolitano de Częstochowa, Mons. Wacław DEPO, y el Ministro de la Provincia de San Antonio y del Beato Jacobo de Strepa en Polonia [Cracovia], Fray Mariusz KOZIOŁ. También estuvo presente Fray Zdzisław GOGOLA, quien hace 35 años, siendo Ministro provincial, había participado en la erección del Santuario, junto con los franciscanos originarios de Radomsko, Fray Andrzej ZBROJA y Fray Włodzimierz STAROSTECKI. A las celebraciones se sumaron también varios sacerdotes diocesanos y numerosos devotos de la Virgen.
Antes de la Santa Misa fue bendecida, en el atrio de la iglesia, una nueva campana que sustituyó a la confiscada por las autoridades austrohúngaras hace más de 150 años. «A partir de ahora, con su voz marcará el tiempo de nuestra vida, nos invitará al encuentro con Dios y nos acompañará en los momentos de alegría y de duelo», se recordó a los fieles durante la ceremonia. También fue bendecida una placa conmemorativa de la elevación de la iglesia franciscana a la categoría de Santuario de la Santísima Virgen María de los Dolores.
En el decreto promulgado hace 35 años, el entonces Obispo de Częstochowa, Mons. Stanisław NOWAK, explicaba que, al tomar esta decisión, había tenido en cuenta el «culto a la Virgen de los Dolores, presente desde hacía tiempo en la iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz y que se había intensificado en los últimos años gracias a las peregrinaciones de los enfermos de la ciudad y a las diversas iniciativas pastorales de los custodios de esta iglesia —los Padres Franciscanos Conventuales—, entre ellas la preparación de la llamada Via Matris de los Siete Dolores de la Santísima Virgen María».
El actual custodio del Santuario, Fray Dariusz SOWA, destacó la unidad de la comunidad y la buena colaboración entre todos. Por su parte, el Ministro provincial subrayó la dimensión espiritual de este lugar: «Ésta es nuestra fiesta común. Junto a la Virgen de los Dolores aprendemos a creer, a amar y a sobrellevar las pruebas más grandes y difíciles de nuestra vida». Agradeció además a los Hermanos que han contribuido a escribir la historia de este lugar, tanto a quienes dieron origen al Santuario como a quienes hoy prestan allí su servicio. Deseó después a los Hermanos que, siguiendo el ejemplo de María, anuncien la bondad de Dios y den testimonio con su propia vida de las grandes obras que Él ha realizado. Finalmente, encomendó a todos los presentes a la protección de María Santísima de los Dolores.
Las celebraciones jubilares concluyeron a las 21:00 h con la tradicional plegaria mariana cantada en comunidad.

Fra Jan Maria SZEWEK