Del 17 al 24 de enero de 2026 se llevó a cabo en Estambul, como también en todo el hemisferio norte, la Semana de oración por la unidad de los cristianos. La pequeña diferencia en las fechas se debe a una práctica local (el período comúnmente aceptado es del 18 al 25 de enero).

Durante toda la semana, cuyo tema se inspiraba en el versículo de Efesios 4,4 –‘Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida’– cada jornada ofreció un acento espiritual particular, confiado cada vez a la tradición de la Iglesia anfitriona.
Las celebraciones abordaron temas como la llamada común de los cristianos, la misericordia, la paz, la esperanza, la fe y el don del bautismo, desarrollados mediante lecturas bíblicas proclamadas por representantes de las diversas confesiones. Los momentos de oración fueron guiados por los ministros de las distintas Iglesias –Ortodoxa, Católica, Protestante, Siro-Ortodoxa, Copta y Armenia–, creando un itinerario ecuménico rico en símbolos, estilos litúrgicos y sensibilidades espirituales. Este camino compartido permitió experimentar concretamente la variedad y la belleza de las tradiciones cristianas presentes en Estambul.
Cada día nos reuníamos en una iglesia (o capilla) diferente, perteneciente a diversas Iglesias y comunidades cristianas. En orden cronológico, fueron: la Iglesia Greco-Ortodoxa, la ‘Union Church’ holandesa, la Iglesia Copta Ortodoxa, la Iglesia Católica Romana (donde prestan servicio nuestros Hermanos Conventuales), la Iglesia Protestante Alemana, la Iglesia Ortodoxa Siria, la Comunidad Protestante ‘Immanuel Bible House’ y, finalmente, la Iglesia Apostólica Armenia.
La liturgia fue preparada por la comunidad local de fieles, y de ella emergió una increíble riqueza de diversidad, originalidad y carácter de la oración cristiana: desde textos antiguos en siríaco, copto, griego y árabe, hasta el entusiasmo carismático en lengua turca.
Durante la celebración en nuestra conventual iglesia de San Antonio doné a la comunidad local una lámpara de aceite que conmemora el 40.º aniversario del encuentro de los representantes de las religiones en Asís: el Espíritu de Asís. Durante la liturgia de la luz, todos los presentes en la iglesia, comenzando por el clero, encendieron sus velas con esta lámpara (con la llama del cirio pascual) y, con esta luz, recitamos la profesión de fe ecuménica. Toda la liturgia tenía un carácter franciscano, como recordó al inicio el celebrante principal, el obispo católico de Estambul, Mons. Massimiliano PALINURO.
En este punto deseo agradecer a toda la comunidad de los Hermanos del Convento junto a la iglesia de San Antonio en Estambul por su extraordinario compromiso en la preparación y en la participación en la celebración ecuménica en nuestra iglesia. Me permito citar sus nombres: Fray Michał SABATURA (Guardián), Fray Andrei BEJAN, Fray Andrzej DYLEWSKI, Fray Andrew JEYLAN HOCHSTEDLER, Fray Iulian PIŞTA y Fray Alessandro RATTI. Todo el marco litúrgico, la preparación técnica y el ágape en la sala parroquial no fueron simplemente un evento, sino un auténtico momento de fiesta ecuménica.
Algunas palabras sobre el proyecto vinculado a esta lámpara. Con la aprobación y la bendición del Custodio del Sacro Convento de Asís, Fray Marco MORONI, con la inestimable ayuda de Fray Giulio CESAREO y de otras personas implicadas en el proyecto en varias regiones del mundo, en diversas ocasiones y eventos ecuménicos e interreligiosos entregaré esta lámpara como signo de la renovación, por parte de nosotros, franciscanos conventuales, del acontecimiento del pasado (el encuentro de los representantes de las religiones en Asís en 1986) y del vínculo de esta inspiración con los desafíos actuales relacionados con la unidad, la paz y la fraternidad. Para nosotros, franciscanos, el Espíritu de Asís sigue siendo actual y forma parte de nuestra misión evangelizadora y catequética.
En Estambul permanecieron aún dos lámparas. Una de ellas la entregué al Custodio Fray Anton BULAI para nuestra parroquia de Büyükdere, donde el 28 de enero de 2024 una persona murió tras un ataque violento en la iglesia. Este año están previstos en esta parroquia diversos proyectos con ocasión del 800.º aniversario de la muerte de San Francisco; por tanto, esta lámpara será un elemento importante de las celebraciones.
La segunda lámpara fue ofrecida a Su Santidad Bartolomé, Patriarca de Constantinopla, a quien visité junto con Fray Lucian ABALINTOAIEI (quien organizó el encuentro, por lo cual le estoy muy agradecido). El encuentro con Su Santidad fue uno de esos que se definen como ‘inolvidables’. Nos acogió de manera paternal, con profunda amabilidad e interés por nuestras vidas y nuestro trabajo. A pesar de su edad, posee una memoria extraordinaria. Incluso cuando escribió la dedicatoria en el libro, escribió mi nombre sin preguntarme cómo me llamaba. Al final, Su Santidad nos impartió su bendición y nos deseó perseverancia en el trabajo por la unidad de los cristianos.
Y ciertamente este encuentro no puso fin a los contactos con el Patriarcado de Constantinopla. Permanezco en contacto con el secretario de Su Santidad y juntos intentaremos organizar algunos proyectos ecuménicos en el futuro. Por lo demás, nuestras comunidades franciscanas en Estambul son bien conocidas por el Patriarcado y las relaciones se consideran muy buenas.
De aquí nace mi reflexión final: nuestra actividad ecuménica e interreligiosa en el espíritu franciscano debería consistir en reconocer que la diversidad no debe percibirse como un signo de incompatibilidad, sino como una bendición.

Oh Señor, haz de mí un instrumento de tu Paz:
Donde haya odio, que yo lleve el Amor.
Donde haya ofensa, que yo lleve el Perdón.
Donde haya discordia, que yo lleve la Unión.

¡Este es el Espíritu de Asís!

Fray Sławomir KLEIN,
Delegado general para el Diálogo Ecuménico e Interreligioso (EDI).

P.S. Durante mi estancia entre los Hermanos en Estambul, tuve la oportunidad de observar su labor pastoral. Un día participé en el rito de acogida al catecumenado de 17 adultos: ¡un hermoso testimonio de su compromiso!