Del jueves 14 al sábado 16 de mayo de 2026 tuvo lugar en el Seraphicum (Roma) el encuentro de actualización para los Ministros, Representantes legales, Ecónomos y Exactores de la FIMP (Federazione Intermediterranea Ministri Provinciali) sobre los temas relacionados con la sostenibilidad de nuestros Conventos y de nuestras estructuras. Fundamental para el discernimiento con vistas al destino de nuestros ambientes es volver a nuestro carisma y a nuestra misión.
¿Qué hacer con nuestras estructuras heredadas del pasado? ¿Qué destino dar a un Convento que ofrece espacios no utilizados? El tema de los inmuebles y de su gestión y sostenibilidad estuvo en el centro del Seminario organizado por el Asistente general de la FIMP, Fray Colin SAMMUT, y por el Procurador general, Fray Maurizio DI PAOLO. El seminario de tres días estuvo introducido por ponencias exclusivamente femeninas: Sor Alessandra SMERILLI F.M.A. (Secretaria del Dicasterio para el desarrollo humano) permitió tener una mirada amplia sobre la temática, señalando la necesidad de volver a plantearse las preguntas a las que los fundadores dieron una respuesta y profundizando en la multidimensionalidad de la sostenibilidad, que es ciertamente económica, pero también ambiental, relacional y espiritual. La profesora Rosanna VIRGILI subrayó cómo en Proverbios la mujer (Prov 31) es la perfecta ecónoma que se ocupa del bien común y, por tanto, de la felicidad de todos. La profundización bíblica desenmascaró después cómo, ya desde la raíz del término patrimonio (=de pater), la economía veterotestamentaria está completamente declinada en masculino y orientada a la familia y a la conservación. Jesús trastorna la economía patriarcal y el valor de la pobreza restablece y recuerda que todo, tierra y personas, pertenece a Dios.
Con el segundo día se entró en el tema de los inmuebles con la ponencia de Fray Roberto BONGIANNI OFM, docente y economista, «Sostenibilidad y riesgo en la administración económica», que ofreció interesantes aportaciones tematizando una relación inversa entre ciclo económico y ciclo carismático: también históricamente, en el mundo de la vida consagrada, ¡el aumento de la riqueza ha comportado un alejamiento del carisma! Aprendiendo a gestionar el riesgo podemos volver a ejercer el arte del discernimiento y recuperar criterios compartidos para realizar elecciones compartidas de alta intensidad ética (poniendo en el centro la vida fraterna, la minoridad y la pobreza).
La presencia de Sor Annunziata REMOSSI, del Dicasterio IVC SVA, recordó que los inmuebles son un medio respecto a un fin y pueden convertirse en un problema o en una oportunidad si antes no se ha clarificado el proyecto y las finalidades para llevar a cabo nuestra misión.
La competencia del Dr. Giorgio FRANCESCHI, del Istituto Atesino di Sviluppo, con colaboraciones en la CEI (Conferencia Episcopal Italiana) y en la APSA (Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica), nos permitió entrar en el variado mundo inmobiliario con una presentación del contexto a nivel nacional e internacional: en el mundo inmobiliario, en muchos casos, no decidir puede ser muy costoso. La invitación es a no esperar demasiado para no hacer perder valor a nuestros inmuebles, sino ponerse manos a la obra para actualizarlos, por ejemplo según los criterios de eficiencia energética.
El último día se centró en la experiencia de nuestra propia realidad, con la presentación de Fray Enzo GALLI, Ecónomo del Seraphicum, quien habló de cómo han sido valorizados en estos últimos veinte años muchos ambientes del Colegio, en particular con la constitución de una Casa para vacaciones y con la ya próxima puesta en marcha de una ‘residencia universitaria’, una inversión a largo plazo coherente con la vocación académica y cultural del complejo. Finalmente, el Ecónomo general Fray Leszek ŁUCZKANIN y el Exactor general Fray Cătălin FABIAN invitaron a los ecónomos a una escrupulosa rendición de cuentas de los libros contables, responsabilizándolos sobre su tarea, en la transparencia y el compartir con los superiores, así como en la ayuda a prevenir los desperdicios al servicio de la fraternidad.
Fray Riccardo GIACON.










