Del 25 al 30 de septiembre de 2026 visité Suecia y estuve en tres lugares: Lund, Jönköping y Vadstena.
Los franciscanos llegaron a Lund en 1236. En aquella época era la ciudad más importante de Dinamarca y desde allí los arzobispos ejercían su autoridad eclesiástica sobre toda Escandinavia. Entre los siglos XIII y XV, en la catedral de la ciudad tuvieron lugar las coronaciones de los soberanos daneses. La última se celebró en 1406, cuando fue coronada la esposa de Erik de Pomerania. La tumba del rey Erik se encuentra en Darłowo, Polonia, donde actualmente prestan servicio nuestros Hermanos.
En 2016, Lund recibió la visita del Papa Francisco con motivo de los preparativos para la conmemoración del 500.º aniversario de la Reforma. Durante mi estancia pude visitar la iglesia parroquial católica de Santo Tomás de Aquino, la catedral medieval, actualmente luterana, y dos lugares históricos: Klostergatan, la «calle del Convento», donde se encontraba el centro de estudios abierto por los franciscanos, y Gråbrödragatan, literalmente «calle de los Frailes Grises», donde se levantaba el Convento franciscano hasta la Reforma.
Sin embargo, el momento más importante de mi visita a Lund fue el encuentro con la comunidad católica de la Orden Franciscana Seglar (OFS) y con la «Tercera Orden Franciscana» luterana (FTO), surgida a partir del Third Order of the Society of St. Francis (TSSF) anglicano. Comenzamos con la novena en preparación a la solemnidad de San Francisco, en la iglesia luterana de San Juan (St. Hans kyrka), y después presenté la iniciativa espíritu de Asís. Naturalmente, tampoco faltó un momento de convivencia que, en cualquier parte del mundo, es quizá la forma más concreta de diálogo. Al final, durante las Vísperas solemnes celebradas según la forma del Transitus, encendimos la Luz de Asís. El responsable del grupo franciscano católico es Fray Władysław MĘŻYK, quien desempeña su ministerio en Jönköping y a quien agradezco de corazón haber organizado este encuentro ecuménico.
La siguiente etapa de mi viaje fue Jönköping, donde los primeros franciscanos llegaron y fundaron un Convento ya en 1283. En tiempos más recientes, según los datos disponibles, la Parroquia de San Francisco fue fundada en 1950 y los franciscanos asumieron su atención pastoral en 1990. El Convento fue erigido en 1992. La parroquia tiene un carácter multinacional y la pastoral se desarrolla en sueco, árabe, inglés, polaco, esloveno y español. Las liturgias se celebran tanto en el rito romano como en los ritos orientales.
La comunidad local está formada por Fray Rafał ZARZYCKI, Guardián; Fray Joseph Maria NILSSON, Párroco; y Fray Władysław MĘŻYK. Los Hermanos me recibieron «como a un rey»: casi me sentí como Carolus Gustavus…
Durante todas las Misas dominicales prediqué y hablé del Jubileo franciscano y, naturalmente, del espíritu de Asís. Desde aquel día, también en Jönköping arde la Luz de Asís.
La última etapa de mi viaje por Suecia fue el encuentro con las Hermanas Brigidinas en Vadstena. Una de las características principales del carisma de esta Orden es precisamente el compromiso ecuménico. Junto con Fray Władysław MĘŻYK celebramos la Eucaristía y durante la celebración encendimos la Luz de Asís. Las Hermanas colocarán esta lámpara en el altar de su capilla y la encenderán durante las celebraciones ecuménicas que tienen lugar en Vadstena. Y, lo que es todavía más importante, prometieron rezar por nuestra labor ecuménica e interreligiosa.
Como dato curioso, quisiera recordar que Vadstena recibió la visita del Papa Juan Pablo II en 1989. Así pues, logré visitar y promover el diálogo ecuménico en el espíritu de Asís en dos lugares que, en el pasado, recibieron la visita de Papas. También encontré a personas de una generación un poco mayor que todavía recordaban a nuestro Hermano y precursor de la actividad franciscana en favor del diálogo, Fray Massimiliano MIZZI.
Nada sucede por casualidad. Aunque somos pocos, el espíritu franciscano en Suecia está vivo y continúa desarrollándose. De ahí la frase en sueco que aparece en el título, cuya traducción ahora puedo revelar: «¡el puente ecuménico de los Frailes Grises!».
Fray Sławomir KLEIN,
Delegado general para el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso (EDI).








