En el marco de las celebraciones por el VIII Centenario del Tránsito de San Francisco de Asís (1226–2026), el 10 de enero de 2026 se abrió el Año Jubilar franciscano, tiempo de gracia y de renovación espiritual para toda la Familia franciscana.

En comunión espiritual con los franciscanos reunidos el mismo día en la Porciúncula de Santa María de los Ángeles (Asís), también los Hermanos Menores Conventuales de la Iglesia de la Natividad de la Beata Virgen María en Büyükdere, en el distrito de Sarıyer (Estambul), inauguraron el Año Jubilar en un clima de fraternidad y comunión.
La iniciativa se abrió con la celebración de la Santa Misa, fuente y culmen de la vida cristiana. La velada continuó luego con un concierto de música sacra, en el cual la dimensión artística se hizo oración cantada. Siguiendo el ejemplo de San Francisco, hombre transformado en oración, la música y el canto se convirtieron en expresión de alabanza y contemplación.
El programa musical propuso piezas de la tradición franciscana y cristiana, entre ellas O alto e glorioso Dio, la Bendición de San Francisco, Dolce sentire, cantos marianos y otros cantos. Se interpretó además una pieza inspirada en la tradición de los derviches de Mevlana (los seguidores del místico sufí Jalal ad-Din Rumi; en el sufismo mevleví el sema —rito que une música y movimiento ritual— es forma de oración y contemplación), como signo de atención al diálogo espiritual interreligioso, en el respeto de las diversas tradiciones religiosas, y en memoria de la afinidad espiritual que San Francisco ha inspirado en los cristianos y Mevlana en los musulmanes.
A la velada participaron también las otras Familias franciscanas presentes en Estambul, ofreciendo un significativo testimonio de comunión carismática.
Un agradecimiento particular fue dirigido al grupo Antique Echo Ensemble y a los artistas que animaron el concierto, quienes subrayaron cómo el evento fue para ellos una verdadera experiencia de oración a través de la música.

Fray Anton BULAI.