Del 26 al 28 de diciembre de 2025 se celebró en Fátima el Campo Invernal promovido por la Pastoral Juvenil Vocacional de la Delegación de los Frailes Menores Conventuales en Portugal. Fue una experiencia intensa y significativa, vivida inmediatamente después de la Navidad como un tiempo de silencio, camino, oración y fraternidad.

Acompañados por Fray José Carlos CERDEIRA MATIAS y Fray Andrea Paolo SCALVINI, participaron diez jóvenes procedentes de diversas realidades: de las comunidades franciscanas de Coimbra y Lisboa, de jóvenes vinculados a la comunidad de Viseu – hoy cerrada, pero aún viva en el vínculo con los chicos – y de otros jóvenes de Fátima y de las zonas circundantes. Esta pluralidad de procedencias enriqueció profundamente al grupo.
El campo se desarrolló en Fátima, con alojamiento en la casa de la Orden Franciscana Seglar, un lugar sencillo pero acogedor que favoreció un estilo de vida esencial y fraterno. La organización privilegió un ritmo equilibrado entre oración, camino, escucha y compartir, evitando sobrecargar el programa y dejando espacio para la interioridad y la relación.
El corazón del Campo Invernal fue el camino espiritual inspirado en los Pastorcillos de Fátima. A través de un Vía Crucis meditado en los lugares de las apariciones – el Calvario Húngaro, la Loca do Cabeço, Aljustrel, Fátima Velha y el Santuario – los jóvenes fueron invitados a releer la Pasión de Cristo a la luz de las heridas del mundo de hoy: la guerra, la violencia, las injusticias, la soledad y el dolor silencioso de tantas personas. En este recorrido, los Pastorcillos surgieron no como figuras lejanas del pasado, sino como auténticos maestros de paz, capaces de señalar un camino sencillo y radical de fe.
Un elemento particularmente apreciado por los jóvenes fue el tiempo de adoración eucarística y los momentos de silencio, vividos como espacios de encuentro personal con el Señor. Como escribió una joven en su testimonio: “Durante la adoración sentí un amor tan grande y profundo que todo a mi alrededor parecía detenerse: en ese momento estábamos solo Jesús y yo”.
La presencia de las Hermanas de la Alianza de Santa María, cuya misión es precisamente dar a conocer el mensaje de Fátima, aportó un valioso enriquecimiento al campo, acompañando a los jóvenes con su carisma y con un profundo conocimiento de la espiritualidad de Fátima. Sus intervenciones ayudaron a entrar con mayor profundidad en la vida de los Pastorcillos y en el mensaje de paz confiado a Fátima.
El Campo Invernal concluyó con la participación en la Misa internacional en el Santuario, a la cual se unió también Fray Tiago FIGO FREITAS, que actualmente se encuentra en la casa de formación “San Massimo” en Padua, en la comunidad de San Antonio Doctor, donde está estudiando teología, y con una visita a la “Casa das Candeias”. La experiencia dejó en los jóvenes el deseo de seguir caminando juntos, con una mirada renovada sobre la fe y sobre la propia vida.
Fátima se reveló, una vez más, como un lugar capaz de hablar a los jóvenes, ayudándoles a descubrir que la paz comienza en el corazón y crece en la sencillez del Evangelio.

Fray José Carlos CERDEIRA MATIAS.