La jornada comenzó a las 7:00 h con la Santa Misa presidida por nuestro Hermano Mons. Marco TASCA, Arzobispo de Génova y ex Ministro general OFMConv. En su homilía, recordó a los Capitulares la importancia de vivir la alegría de ser cristianos y que, siguiendo las palabras del Apóstol san Pablo, consideren siempre su labor con humildad y acepten las pruebas que el Señor pueda ofrecer.
Las sesiones de trabajo en la asamblea comenzaron a las 9:15 h con la conclusión de la primera sesión. También se llevó a cabo con éxito la primera votación electrónica para elegir a los Oidores de las causas. Todo transcurrió con rapidez y sin contratiempos.
A continuación, se abrió la segunda sesión del Capítulo con la lectura íntegra del Informe del Ministro general Fray Carlos A. TROVARELLI, quien además celebró hoy su onomástico en honor a San Carlos Lwanga, Mártir ugandés.
La Relación fue introducida por la intervención del Secretario general y Secretario capitular, Fray Tomasz SZYMCZAK, que presentó su trabajo sobre las estadísticas de la Orden.
Los puntos principales de su estudio se referían a la evolución del número de nuestros Hermanos, que se ha mantenido sustancialmente estable desde la Segunda Guerra Mundial. Actualmente somos unos 3750 Hermanos, y esta cifra ha fluctuado poco a pesar de la evolución de las condiciones socioculturales en todo el mundo. A pesar de la crisis demográfica en Occidente, la consolidación de las presencias en Asia y África ha permitido alcanzar un equilibrio sustancial. Fray Tomasz hizo hincapié en que la Orden se consolida, es propositiva y crece cuando las presencias son significativas, conspicuas, y los Conventos pueden vivir una fraternidad plena; cuando las presencias son pequeñas y los Hermanos están demasiado absorbidos por sus compromisos, se tiende a la reducción y al cierre.
A continuación, el Ministro general leyó su informe y dio por concluida la tarde. Centró su discurso en las palabras del papa Francisco para el actual jubileo: Spes non confundit. Ante un mundo que nos desafía a vivir y proponer nuestro carisma de auténtica fraternidad y relaciones reconciliadas, a menudo nos falta el valor y el entusiasmo necesarios para reformar nuestro modelo de vida cómodo. Es necesario repensar nuestra misión para que se viva como una verdadera obra comunitaria, superando toda tentación de individualismo y clericalismo.
Es cierto que en estos últimos seis años no se han llevado a cabo nuevas aperturas misioneras, pero se ha puesto en práctica lo que quería el Capítulo general de 2019: se ha renovado y enriquecido el Secretariado para las Misiones y se ha creado la nueva Oficina de Proyectos, que ha trabajado mucho y ha dado sus frutos.
Fray Carlos se detuvo sobre todo en agradecer a los colaboradores e invitar a los Hermanos y a las jurisdicciones a proponer nuevas realidades misioneras. La Moción del último Capítulo general sobre los odres nuevos no ha dado los frutos esperados y, concretamente, no se han llevado a cabo nuevas obras pastorales.
Nuestra vida debe replantearse y renovarse, empezando por la formación permanente: muchos de nuestros proyectos comunitarios se quedan, por desgracia, sobre el papel. Debemos volver a centrarnos en el Señor Jesús, que siempre nos invita a ser sus auténticos discípulos.
Los trabajos capitulares concluyeron a las 19:00 h, cuando finalizó la lectura del informe y se abrió un espacio para las preguntas de los Capitulares.
Oficina de Comunicaciones.















