El sábado 29 de noviembre de 2025, en el Santuario de Santiago Apóstol en Lębork, tuvo lugar la celebración de la profesión perpetua de Fray Wojciech MACH. A esta celebración especial asistieron numerosos Hermanos de la Provincia de San Maximiliano M. Kolbe en Polonia (Gdańsk), encabezados por el Ministro provincial Fray Wojciech KULIG, quien presidió la Eucaristía y pronunció la homilía. Estuvieron presentes la familia del neoprofeso y sus amigos, personas consagradas, los feligreses de los lugares donde había realizado su ministerio hasta ahora, los Hermanos del Seminario mayor de Łódź Łagiewniki y de Cracovia, así como los postulantes.
En su homilía, el Ministro provincial subrayó que la profesión perpetua coincidía con la fiesta litúrgica de Todos los Santos de la Orden Seráfica, memoria de la herencia espiritual a la que se incorpora el nuevo profeso. “La liturgia de hoy nos reúne en torno a dos grandes misterios: la alegría de la fiesta de Todos los Santos de la Orden Seráfica y la gratitud por el don de los votos perpetuos que dentro de poco emitirá nuestro Hermano”, dijo al inicio. Dirigiéndose a Fray Wojciech, añadió: “Tu nombre queda inscrito en la historia de la Familia franciscana, en la historia de todos aquellos que han hecho del Evangelio su única riqueza”. Recordando las palabras de San Francisco: “El Señor me dio hermanos”, destacó que también hoy la Iglesia y la comunidad pueden decir: “El Señor nos ha dado a ti, Hermano. Ha dado a la Iglesia tu vocación, ha dado a la comunidad tu entusiasmo, tu juventud, tu fe, tu fragilidad y tu deseo de santidad”.
El predicador explicó ampliamente el sentido de los consejos evangélicos que las personas consagradas aceptan para toda la vida. Al hablar de la pobreza, afirmó: “No se trata de no poseer nada. Se trata de no ser poseídos por nada. La pobreza está en contraste con la lógica del mundo, en la que el valor se mide por el éxito y la influencia”. Sobre la obediencia dijo: “Es buscar la voluntad de Dios por encima de la propia. Es aceptar que Dios puede guiarme de manera distinta a como yo habría elegido”. Definió la castidad como “aprender a amar sin apropiación, entregar el propio corazón a Dios”.
En este contexto, señaló que la profesión perpetua no concluye la formación, sino que abre una nueva etapa de vida: “Los votos perpetuos no son el final de la formación, son el inicio de una nueva vida”. También hizo referencia a la misión que espera al neoprofeso: “Tu misión será ser un ícono de simplicidad y de paz. El mundo no necesita a un franciscano perfecto. El mundo necesita a un franciscano verdadero”.
Durante la liturgia, Fray Wojciech se postró en el suelo del templo mientras se cantaban las Letanías de todos los Santos, como signo de su total entrega a Dios. Después, ante el Ministro provincial, emitió los votos solemnes, prometiendo vivir para siempre en obediencia, sin nada propio y en castidad. La celebración concluyó con una oración de acción de gracias, acompañada de los buenos deseos para el neoprofeso y con un abrazo fraterno de paz, expresión de la unidad y del apoyo de la comunidad.
Las palabras del Ministro provincial, pronunciadas al final de la homilía, se convirtieron en un mensaje para el profeso y para toda la comunidad: “Ve a amar. Ve a recordarle al mundo que Dios es amor. Ve a anunciar la paz. Ve a construir la Iglesia. Y no tengas miedo. Jesús está contigo, los santos franciscanos están contigo, la comunidad está contigo”.
Que el don de la profesión perpetua de nuestro Hermano se convierta en fuente de nueva alegría para toda la Provincia y en un fortalecimiento del espíritu franciscano en la Iglesia.
Maja STUDZIŃSKA
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