El sábado 27 de diciembre de 2025, en la iglesia conventual de San Francisco de Asís en Pirano (Eslovenia), fue solemnemente recolocada la pintura de altar de Vittore CARPACCIO, Madonna con el Niño en trono y los santos, que regresó a casa desde Padua después de 85 años. Es motivo de alegría y de legítimo orgullo constatar cómo los Hermanos de la Provincia italiana de San Antonio de Padua y de la Provincia de San José de Eslovenia, en estos tiempos, han dado este gran paso, signo elocuente de una auténtica vida fraterna y de la realización concreta del deseo de san Francisco: paz y bien.
El regreso de la obra de CARPACCIO representa la primera obra de arte en Istria que, tras haber sido puesta a salvo a causa de la guerra en 1940, ha vuelto a su lugar de origen. De 1940 a 1943 la obra fue custodiada en la Villa Manin de Passariano, en Friuli (Italia), y en octubre de 1943 fue devuelta a los Hermanos en Padua, sede de la Provincia a la que pertenecía por entonces el Convento de Pirano. Fue una gran fiesta no solo para el Convento, sino también para toda la comunidad de Pirano. En presencia del Vicario general de la Orden, Fray Igor SALMIČ; del Ministro provincial de Eslovenia, Fray Milan KOS; del Ministro provincial de la Provincia italiana de San Antonio de Padua, Fray Roberto BRANDINELLI; del rector de la Basílica de San Antonio en Padua, Fray Antonio RAMINA; de la Vicealcaldesa de Pirano, Manuela ROJEC; de la diputada Meira HOT; de la profesora Giovanna BALDISSIN MOLLI, del Museo de San Antonio de Padua; de Tomaž KUNSTELJ, encargado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Eslovenia para la restitución de obras de arte a sus lugares de origen; del representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, el embajador Daniele RAMPAZZO; de los Hermanos Conventuales y de algunos Hermanos Menores de la Provincia de Eslovenia, el cuadro, nuevamente colocado en el edículo renacentista, fue bendecido por el Obispo emérito de Capodistria, Mons. Jurij BIZJAK. Al día siguiente, domingo 28 de diciembre, la solemne celebración eucarística de acción de gracias fue presidida por el Vicario de la Orden, Fray Igor SALMIČ.
El Guardián del Convento de Pirano, Fray Janez ŠAMPERL, expresó su agradecimiento a todos aquellos que han custodiado con especial cuidado la obra del siglo XVI de CARPACCIO (1518) y han sostenido su recolocación en el lugar de origen, tanto a nivel religioso como diplomático. De modo particular agradeció a los Hermanos de Padua, a la profesora Giovanna BALDISSIN MOLLI y a los diplomáticos presentes. Asimismo, explicó que los Hermanos, en el momento de la restitución, añadieron a la obra de CARPACCIO el título Madre de la Esperanza, en la alegría y la gratitud hacia todos aquellos que, a lo largo de las décadas, han contribuido a mantener vivo el vínculo con la obra y nunca han perdido la esperanza.
Fray Janez ŠAMPERL, Guardián.








